No hay vuelta: todo lo que tenga que  ver de manera emblemática con el kirchnerismo hay que sacarlo del medio, no importa el costo ni su significado. Ahora es el turno de la flota de aviones Embraer que compró el gobierno de Cristina Kirchner tras la re-estatización de la aerolínea de bandera.

La decisión ya está tomada y la empresa comenzó con el proceso para desprenderse de los 26 aviones que componen  la flota de Austral Líneas Aéreas, con el argumento de que no son rentables en función de la cantidad de asientos (96 plazas) y del costo operativo, señalando que es similar al de un avión de mayo porte pero recauda la mitad.

Argumento bastante poco sólido ya que esos aviones fueron diseñados y fabricados en serie precisamente para la atención de demanda interna. Son numerosas las aerolíneas internacionales que incorporaron los Embraer 190 para sus flotas de cabotaje con resultados exitosos, los mismos que brindan en Aerolíneas y Austral.

La empresa argumenta que, además, hay una presunta maniobra de pago de sobreprecios por los aviones, adquiridos en lo que define como una operación política entre la ex presidenta Cristina Kirchner y el ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva. Y la verdad es que lo único que se desprende esa afirmación es un profundo rechazo a la figura de ambos ex mandatarios.

En relación con el presunto fraude no hay hasta ahora ni una sola prueba que demuestre el pago de 5 millones de dólares de más por cada avión, ni tampoco sobre el «pacto político» (al que alude el matutino La Nación) del que habría surgido la concreción de la compra.

Lo cierto es que Aerolíneas se desprenderá de una moderna flota de aeronaves que prestan su servicio con excelente calidad y comprará otra cantidad similar de máquinas en una operación que, tratándose de un gobierno de CEO’s como es el del macrismo, representará un pingüe negocio para los amigos del poder.

 

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2 Comentarios

  1. Tal vez no deberíamos quedarnos con el titulo de la nota, podríamos observar cual es el destino de los aviones, hasta podría llegar a pensar que integrarían la flota de compañías de bajo costo, para mejorar lo que tienen porque son aparatos nuevos, con baja demanda de mantenimiento.

  2. Está nota es una mera crítica al gobierno, ya que no profundiza en el núcleo del tema. Por ejemplo, falta una comparativa (por ejemplo con los Boeing o los Airbus) para saber si lo que dice el gobierno es verdad o mentira. Es raro que cuando se compraron los Embraer no se haya hecho una licitación.

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