El INDEC confirmó esta tarde que la inflación del mes de abril fue del 3,4 por ciento, índice en el que el aumento de precios en bebidas y alimentos fue determinante: un 66,2 por ciento interanual. Estos índices pegan de lleno en los sectores medios y bajos de la población que gastan sus magros sueldos mayoritariamente en esos rubros, porque para el resto apenas le quedan monedas.

El precio de lácteos y aceites se ubicaron entre 70 y 80 por ciento, superando así el rubro transporte, que acumula en doce meses un alza de 68 por ciento, por el ajuste en el precio del subte y premetro y en naftas, debido al incremento en los impuestos a los combustibles que aplicó el Gobierno Nacional.

Luego del cimbronazo de marzo, donde los precios minoristas subieron 4,7 mensual y 54,7 interanual, la cifra de abril vuelve a evidenciar el pase a precios internos de la devaluación y los aumentos en las tarifas de los servicios.

Al conocerse la cifra de marzo, el Gobierno anunció un listado de 64 productos de almacén, que denominó «esenciales», cuyos precios congeló hasta las próximas elecciones. También confirmó que se abstendrían de nuevos aumentos en los servicios públicos. Pero la inercia y la presión sobre el tipo de cambio mantuvieron en abril la tendencia alcista, aunque con un número menor respecto de marzo.

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