La Policía Federal brasileña detuvo este jueves al ex presidente Michel Temer (2016-2018) en un caso vinculado a la Lava Jato, como se conoce a la investigación sobre corrupción ligada a la petrolera estatal Petrobras, que fue impulsada por el actual ministro de Justicia de Bolsonaro, Sergio Moro.

La detención de Temer fue ordenada por el juez federal de Río de Janeiro, Marcelo Bretas, que también solicitó el arresto del exministro Wellington Moreira Franco, un importante colaborador del expresidente y su correligionario en el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB).

La investigación Lava Jato se hizo famosa por las «delaciones premiadas», mecanismo por el cual los sospechosos aceptaban una colaboración coercitiva para denunciar a políticos o empresarios a cambio de la libertad o una reducción de las penas. Este procedimiento, alentado por el juez y actual ministro, Sergio Moro, se utilizó a discreción para beneficiar al capital extranjero en la obra pública y la privatización parcial de Petrobras.

Con el mismo mecanismo se perpetró una persecusión sobre los opositores, procedimiento que creció tras el golpe institucional contra Dilma Rousseff, y bajo el gobierno de Temer, incluyendo la detención de Lula y las arbitrariedades para impedir que se presente a las últimas elecciones, y beneficiando directamente a Bolsonaro.

La investigación por la que detuvieron a Temer esta relacionada con la delación premiada de Lucio Funaro. Funaro era un «operador» que se encargada de repartir coimas y es uno de los principales «delatores» de la investigación Lava Jato. En su testimonio dijo que Michel Temer participó de esquemas de pago de sobornos a políticos del MDB (ex PMDB), en los que resultó beneficiado.

Según Funaro, el expresidente habría sido beneficiado por coimas pagadas por la empresa Odebrecht; en el contrato de la central nuclear de Angra 3; en el del Puerto de Santos y también por transferencias de dinero del Grupo J & F, de los hermanos Joesley y Wesley Batista, principales empresarios de la carne. Funaro también denunció que Temer habría recibido dinero de parte del exdiputado Eduardo Cunha, que manejaba la caja del partido.

No es en vano recordar aquí que pese a la ilegalidad con la que asumió Temer tras la expulsión arbitraria de la entonces legítima presidenta Dilma Rousseff, el presidente Mauricio Macri fue el primero en reconocer su investidura.

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