En el marco de un nuevo Día de la Industria, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) vuelve a advertir que para salir del actual  desastre productivo y social la Argentina necesita una urgente modificación del rumbo económico y adoptar políticas de Estado con eje en la producción, el trabajo y la industria nacional.

Reindustrializar el país es indispensable para crear empleo, agregar valor y distribuir equitativamente la riqueza.

Desde diciembre de 2015 se vienen aplicando políticas de desregulación, apertura irrestricta de importaciones y liberalización financiera, con eje en el endeudamiento externo y la especulación por sobre el trabajo y la producción.

Fruto de ese modelo, la caída de la actividad es constante, sobre todo para los sectores más dependientes del mercado interno y más trabajo intensivos, en particular la industria nacional.  Según datos del SIPA, la industria expulsó en los últimos doce meses 62.300 trabajadores. Desde la asunción del actual gobierno, se perdieron casi 150.000 puestos industriales, el 11,8% del total.

El actual recrudecimiento de la crisis, con un nuevo shock cambiario, encuentra a la industria con capacidad ociosa en torno al 50%, tasa récord del 78% que hace inviable el financiamiento, fuerte inflación de costos, encarecimiento de insumos, caída del poder adquisitivo de los salarios, mayor retracción del mercado interno. La ruptura en la cadena de pagos por la incertidumbre financiera se agravará  a causa de las medidas recientes del Gobierno para trasladar a una próxima administración los vencimientos de bonos de corto plazo.

El aval del FMI a las nuevas medidas no hace más que ratificar la pérdida total de un rumbo soberano de la economía, ya que a fin de asegurar la solvencia en el futuro inmediato  se intenta establecer nuevos condicionamientos para el ajuste recesivo que agravaría la parálisis de la producción, la pérdida de empleos,  la Inestabilidad y la faltad de inversiones. 

Mientras se discute si el país ha entrado técnicamente en un default financiero, lo que está claro es que  el default productivo y social ya se produjo hace rato. Si  no se toman medidas de emergencia efectivas, como se ha venido solicitando en reiteradas  oportunidades, las consecuencias serán peores, con cientos de empresas paralizadas y en situación de cierre. Estas medidas deben ser integrales y acordadas con todos los sectores damnificados, no sirven los parches electoralistas ni las regulaciones tardías.

APYME vuelve a pronunciarse en este Día de la Industria junto con el empresariado nacional y  del trabajo, cooperativistas, científicos, profesionales y estudiantes  por un Estado activo que impulse la reindustrialización del país, fomente las economías regionales, recomponga el poder adquisitivo del salario y genere mayor consumo en el mercado interno, principal factor para que las Pymes puedan vender y no se vean en el trance de funcionar al 50% o cerrar y despedir a sus trabajadores.  Debe asegurarse además la reconstitución del complejo científico y técnico, así como  el acceso a la provisión de servicios públicos a costos razonables y desdolarizados, lo que implica el manejo equitativo y estratégico de los recursos de la Nación en función del bienestar del conjunto de la ciudadanía. 

Es imprescindible que el Gobierno haga una correcta lectura del resultado de las PASO, cuando la población  expresó en forma mayoritaria su rechazo de un modelo excluyente y concentrado en favor de un proyecto con objetivos claros de desarrollo, equidad social y soberanía, que garantice el derecho al  bienestar y a una vida digna para todos los habitantes de la Argentina.

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