No satisfecho con un acuerdo que todavía tiene demasiada tela para cortar, que no convence ni a propios ni extraños ni se conoce la «letra chica» para saber cuál son sus alcances, Macri va por un tratado de comercio bilateral con Estados Unidos.
Lo reconoció el canciller Jorge Faurie quien sostuvo que «un acuerdo bilateral con Estados Unidos sería muy importante porque complementaría el alcanzado con la Uniuón Europea».
Obviamente ni Faurie ni Macri reconocen que ese acuerdo con el mercado europeo por ahora no es más que una utopía y de escasa factibilidad de concreción. Francia primero y España después salieron a poner en cuestión la posibilidad de que ese acuerdo alguna vez se ponga en marcha.
Ninguno de los dos brindó detalles acerca del alcance y las características del presunto acuerdo bilateral con EE.UU. en el que están pensando, aunque la única alternativa sería la de negociar modificaciones en las posiciones arancelarias de algunos productos argentinos en muy pocos rubros, tomando en cuenta que la política comercial norteamericana desde que Trump ocupa la Casa Blanca es de defender la economía puertas adentro.

































