Cómo olvidarla (Rodrigo). La columna de Capanga

La campaña del Frente de Todos se presenta como histórica y quedará marcada a fuego en la historia de nuestro país. Alberto, Cristina y Axel reescribieron los manuales de política y se perfilan a arrasar en las urnas.

Opinión por Daniel Capa

A esta altura, y faltando algo mas de 50 dìas para el 27 de octubre, no es descabellado pensar que esta campaña electoral del movimiento nacional y popular, será recordada por muchisimo tiempo en la Argentina.

No solo por sus definiciones políticas y programáticas, ni por la aplastante victoria en las Primarias (que cambió la perspectiva real del país), sino por el impacto emocional y simbólico que está dejando como huella en miles y miles de compatriotas.

Algunos de los momentos que quedarán alojados en la memoria colectiva de la mayoría, a la vez serán ejes del devenir del gobierno de coalición que cambiará el modelo de país a partir de diciembre.

El contexto general de la campaña del Frente de Todos, lo explicó con sencillez, una vez mas, quien jugó el principal rol estratégico para abrir esta nueva etapa en el país.

Cristina Fernandez de Kirchner dijo hace muy pocas horas: “va a ser inevitable que todos los sectores económicos se sienten a discutir en serio para armar un modelo de sociedad que, necesariamente, tiene que ser de perfil industrial”. Mercado interno, producción, empleo, hambre cero.

Y a la par de esta marcha inexorable, las señales que llegan al corazón.

Las que no se podrán borrar de nuestros registros sensoriales. Las marcas que se sienten hoy mismo, mientras transcurren. On line, dirían algunos.

Cómo no disfrutar de las recorridas de Alberto por los medios de comunicación que intentaron una y mil veces, durante años y años, dar vuelta la memoria histórica del pueblo. ¡¡Nada menos que pretender borrar la historia popular!!. Como pretendió la Libertadora. (Dicho sea de paso, el macrismo duró solo un año mas que la Libertadora).

Alberto les desarmó el guión uno a uno. “Ya hablaste solo varios años, ahora dejame que hable yo un ratito”, llego a decirles. No fue, obviamente, el único “momento Alberto” de estos meses, pero no me digas que no corrias para verlo.

¿Y las presentaciones de Cristina?. Sinceramente, desde Peron que no se ve tanto llanto exteriorizado con un líder. Y no solo de angustia, sino fundamentalmente de esperanza.

Mezcla de misa y recital. Un escenario que te pasea por distintos climas que transitan entre la explicación y la definición. Entre la pasión futbolera y el Colon. Entre la oración pastoral y el desahogo.

Lo de Axel es épico. Casi escalofriante. De los pocos (poquísimos) dirigentes que recorrió plazas y esquinas desde la primera semana del infierno.

El próximo gobernador bonaerense fue al nudo de la cuestión para no divorciar la realidad concreta de los sentidos de la conducta popular: “vamos a responder en esta campaña como lo vamos a hacer en el gobierno: con solidaridad, uno al lado del otro a pesar de todo, ayudando a los demás”

Axel gana porque es mejor, mucho mejor, que una gobernadora ineficiente y creída. Pero también porque anduvo estos años muy pegado a las victimas sociales del plan aniquilador.

La ovación de la platea kirchnerista a Sergio Massa el domingo a la noche de la paliza electoral de las PASO, es premio a un espacio y a un dirigente que está a la altura de las circunstancia histórica.

Es un reconocimiento a Sergio que, desde la salida de las elecciones 2017, consolidó un perfil claramente opositor que conectó con el curso invencible de la unidad del peronismo. El famoso café ya está registrado.

¿Te parece un panorama muy optimista o libre de contradicciones?. Puede ser, pero ya habrá tiempo de discusiones mientras se gobierne.

Disfrutemos dentro de lo que se pueda. Todo está guardado en la memoria, diría Leon.

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