El detenido empresario Lázaro Báez, a través de su abogado, Víctor Hortel, pidió la intervención de la Corte Suprema de Justicia a raíz de la violación de su intimidad a través de las escuchas que le hicieron en el teléfono público de la cárcel de Ezeiza.

Báez denuncia la ilegalidad de la escucha pero sus allegados sostienen, además, que hubo un corte y edición en lo que se difundió durante el último fin de semana.

El santacruceño ratificó que así como no existió el diálogo con otra de sus defensoras, Elizabeth Gasaro, tampoco existe la versión actual. Su entorno contó que «muchísimas veces lee por teléfono versículos de la Biblia y es obvio que se refiere a Dios, no a Néstor Kirchner. Todo es vergonzoso».

La ofensiva con la escucha tiene la marca de la Casa Rosada ya que de forma inaudita fue la Unidad de Información Financiera (UIF) la que pidió su validación legal. Además, la grabación fue realizada y estuvo en manos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la ex SIDE. Rcordemos que ambos organismos dependen del Poder Ejecutivo, o sea, de Macri

Por su parte, el juez Sebastián Casanello delegó en el fiscal Guillermo Marijuan las averiguaciones sobre la escucha y luego el propio magistrado decidirá respecto de su utilización en la causa judicial sobre lavado de dinero.

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