El presidente Mauricio Macri lanzó este lunes en el Centro Cultural Kirchner un conjunto de enunciados conceptuales que anticipan cuál será desde ahora la línea de su gobierno, en un acto al que denominó “Consensos Básicos” y al que asistieron todos sus ministros, legisladores, gobernadores provinciales, el triunvirato de la CGT más otro puñado de sindicalistas.

Pero lo que se  suponía podía ser un conjunto de anuncios concretos en torno de cuestiones centrales para los argentinos terminó siendo un compendio de falsedades, mentiras y lugares comunes porque finalmente no hubo un solo anuncio concreto.

No obstante, lo que sí quedó claro tras su discurso de poco más de 50 minutos, es que los resultados de las elecciones parlamentarias fueron interpretados por el macrismo como una suerte de cheque en blanco para ir por todo y contra todos.

Si bien Macri no dio detalles concretos, habrá profundas reformas en materia laboral, impositiva y  previsional que sin dudas afectarán de manera directa la calidad de vida de la mayoría de los argentinos.

El tema de la reforma laboral buscará rebajar los costos a los empresarios del sector privado con el recorte de las indemnizaciones por despido, el blanqueo laboral para quienes tienen trabajadores en negro y las facilidades para poder despedir empleados con el menor costo posible.

En el plano impositivo y sin ponerse colorado ni nervioso, Macri dijo que la evasión es la peor enfermedad del sistema, a la que el y las empresas familiares contribuyeron durante décadas. Sin ir más lejos sus empresas offshore fueron armadas para evitar pagar impuestos en la Argentina y el dinero que acaba de blanquear su hermano estaba negro justamente por la evasión impositiva.

Y en cuanto al sistema previsional sólo se sabe que habrá modificaciones en el cálculo de las actualizaciones de jubilaciones y pensiones, que se haría tomando como base el índice de inflación lo que repercutirá en el poder adquisitivo de los ingresos y cambios en la edad para poder recibir el beneficio jubilatorio.

Sin detalles ni especificaciones, Macri habló para el auditorio que tenía enfrente y les dijo lo que ellos querían escuchar. Los empresarios allí presentes (entre quienes estaba Héctor Magnetto) recibieron música para sus oídos.

En el final Macri hizo un llamado genérico para dar el paso necesario para aplicar las reformas señalando que “es ahora o nunca”. Los empresarios que con el gobiernan quieren que sea ahora. ¿Tendrá el pueblo la fuerza para que sea nunca?

print

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here