Muricio Macri en China
Mauricio Macri junto a Francisco Cabrera, brindando en Beijing por los excelentes beneficios que la gira le deparará a las empresas de su grupo familiar.

El presidente y sus amigos en el gobierno siguen llevando adelante su “plan de negocios” y, en este caso, para beneficiar a SOCMA, la empresa de papa Macri con un beneficioso acuerdo con una automotriz china.

Mauricio Macri se reunió este martes en China con Anning Chen, el CEO de Chery, la empresa automotriz que su padre Franco quiso traer al país la década pasada y que tiene en Argentina al Grupo Socma, de la familia presidencial, como su representante exclusivo para la importación de sus vehículos.

El empresario chino le transmitió a Macri la voluntad de Chery de incrementar en al menos un 20 por ciento las ventas de unidades en la Argentina durante este año, lo que significará una mejora importante en el negocio de Socma, que desde 2008 comercializa de forma exclusiva esa marca en el país.

La historia de los Macri y Chery tiene varios capítulos. Durante la primera parte de la presidencia de Néstor Kirchner, Franco Macri quiso radicar una fábrica de Chery en el país, pero -según él- el Gobierno le negó la posibilidad. “Argentina no me permitió poner la fábrica acá. Fue (Roberto) Lavagna personalmente el que me dijo: ‘No te damos la autorización'”, contó Franco hace algunos años.

Tras ese episodio, Franco Macri instaló una planta ensambladora de Chery en Uruguay. Pero esa excursión terminó en 2015, cuando el fundador del Grupo Socma cerró la planta de manera definitiva y dejó en la calle a 350 empleados argumentando una crisis derivada de los problemas económicos en Brasil y Argentina.

Pero el dato más relevante lo dio la fiscal Gabriela Boquín en su dictamen sobre la escandalosa condonación de la deuda de los Macri con el estado por no haber pagado durante años el canon correspondiente por la privatización del correo de bandera.

La fiscal, había acusado a los Macri y los directivos de Correo Argentiono S.A de vaciar el capital remanente de la firma en beneficio de otras firmas del Grupo Socma. Pero en ese avance investigativo de la fiscal aparecieron datos sorpresivos.

El capital del que fue despojada la firma que administraba pésimamente el correo nacional, unos 18 millones de dólares depositados en el exterior y que se suponía era para pagar las deudas de los acreedores, se utilizó entre otras cosas para financiar el fallido proyecto de Chery Argentina.

Además, la cuestionada jueza del concurso Marta Cirulli, autorizó el giro de parte de los fondos que quedaban en el Correo para el lanzamiento del modelo Tiggo, el primero de la marca china que se vendió en el país pero que era ensamblado en el Uruguay.

El encuentro en Beijing aparece como la antesala del retorno, y ahora con más fuerza, de la automotríz china a la Argentina, de la mano además de algunas “ventajitas” que Macri se encargó de dejar abrochadas antes de emprender su gira.

Chery tiene como objetivos incrementar las ventas, “mejorar la eficiencia de producción en el país” e “incursionar en los automóviles eléctricos”. Y para facilitarle las cosas a la empresa china, Macri acaba de anunciar la baja al mínimo de los aranceles de importación para vehículos eléctricos, que pasarán de pagar el 35% a 2%.  

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