La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la OEA, condenó el «uso desproporcionado de la fuerza policial y militar» en la masacre de Sacaba, en el departamento de Cochabamba, donde fueron asesinados cinco siete trabajadores cocaleros y decenas quedaron con heridas graves, tras ser reprimidos con gases lacrimógenos y balas de plomo.

La CIDH recordó al gobierno autoproclamado de Jeanine Áñez que el Estado tiene la «obligación de asegurar el derecho a la vida e integridad física de quienes protestan pacíficamente».

La masacre ocurrió horas después de que el titular de la OEA, Luis Almagro, se comunicara con la presidenta autoproclamada para darle el apoyo del organismo regional, con sede en Washington, y tres días después de que el propio Almagro asegurara que el golpe de Estado en Bolivia lo había dado Evo Morales. 

«Las armas de fuego deben estar excluidas de los dispositivos utilizados para el control de las protestas sociales», advirtió la CIDH en su comunicado, pocas horas después de conocerse la masacre.

Mientras tanto las imágenes que llegan desde Bolivia tomadas por periodistas argentinos y algunos pocos locales que lograron captarlas revelan el salvajismo con que la dictadura militar de Jenaine Añez reprime al verdadero pueblo boliviano, al indígena y campesino que es la mayoría.

Los heridos llegaron por decenas al hospital regional de Sacaba, minutos después de que fuerzas identificadas con el régimen dictatorial abrieran fuego indiscriminado contra centenares de personas que marchaban pacíficamente hacia La Paz para reclamar la renuncia de Añez

Tambien fueron trasladados al mismo hospital los siete campesinos asesinados por las fuerzas de la dictadura militar, numero que es el que se pudo confirmar hasta el momento.

No obstante la violencia salvaje desplegada por las fueras militares adictas a la dictadura, en la noche del viernes, miles de campesinos y mineros seguían marchando hacia Potosí para sumarse a la resistencia y evitar que se concrete una masacre similar a la de Cochabamba.

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