Lo que paso anoche en el programa «Quien quiere ser millonario» que transmite Telefe, es una muestra incontrastable del estado en el que se encuentran los investigadores del Conicet, prácticamente abandonados a su suerte por el gobierno de MauricioMacri y sus secuaces.
La participante pasaba inadvertida hasta que dijo por qué estaba participando en el programa. Marina Simian dirige un grupo de investigación del Conicet, de la Universidad de San Martín que trabaja en el desarrollo de nuevas terapias para el cáncer. Marina estaba allí en busca de fondos para avanzar en una investigación.
La situación de los investigadores y científicos argentinos es de las peores de los últimos 50 años. Los recortes permanentes a los fondos para ese área pone en crisis a uno de los sectores más y mejor crecimiento durante los 12 años de gobiernos kirchneristas. Hoy, frente a la ausencia de ayuda y respaldo del estado, sus científicos e investigadoras tiene que ir a un programa de televisión de preguntas y respuestas a buscar los fondos para sus tareas que el gobierno les niega. Triste y patético.





































