En un vergonzoso intento por justificar lo injustificable, el diputado oficialista, Eduardo Amadeo buscó enmarcar la maniobra de blanqueo de más de 600 millones de pesos que realizó el hermano del presidente Maricio Macri al considerar que lo hizo dentro de la ley.
Lo cierto es que Gianfranco Macri pudo blanquear esa millonada producto de un decreto firmado por el presidente que modificó la ley de Blanqueo de Capitales y habilitó a los familiares de funcionarios públicos y posibles testaferros de los mismos a ingresar al sistema financiero formal ese dinero que estaba expresamente prohibido por la ley.
Amadeo ensayó una extraviada defensa pero los periodistas que lo acompañaban le saltaron a la yugular.
Pero no solo fue el hermano del presidente, hubo una lista enorme de personajes cercanos a funcionarios de Cambiemos que se acogieron a esta norma forzada por el presidente para garantizar impunidad.
A la cabeza de esa nómina de allegados figura Marcelo Mindlin, quien blanqueó bienes por 770 millones de pesos, equivalentes a 44 millones de dólares, una suma homóloga a la que trascendió que habría pagado por la constructora de los Macrì: entre 40 y 50 millones. Lo sigue Gianfranco Macrì, con 622 millones de pesos, o 35,5 millones de dólares. Gianfranco integra los directorios de varias empresas familiares. Nicky Caputo, a quien Macrì describe como hermano de la vida, socio en la primera empresa que inició aparte del holding familiar (Mirgor, fabricante de aire acondicionado para automotores), testigo de su última boda y asesor de facto de la presidencia, blanqueó 465 millones de pesos, o 26,5 millones de dólares. La fortuna de Caputo creció como contratista de obras públicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante el gobierno de Macrì y de la Nación desde que asumió la presidencia (con otra empresa que no lleva su nombre, para simular que se cumple la promesa de ambos de que no volvería a contratar con el Estado.
Alejandro Jaime Peña Braun, primo del jefe de gabinete, blanqueó 109 millones de pesos, o 6,2 millones de dólares. El secretario Legal y Técnico de la presidencia, Pablo Clusellas Zorraquín, pieza fundamental del universo macrista. Compañero de Macrì desde la primaria, abogado y directivo de SOCMA. También fue quien organizó el fideicomiso opaco, a cuyo frente quedó José María Fernández Ferrari, el socio del escribano general del gobierno, Carlos D’Alessio, quien renunció a ese cargo para ocultar el conflicto de intereses. Clusellas Zorraquín tiene cinco hermanos. La mayor, Susana, está casada con Manuel Lucio Torino Ortíz, quien blanqueó 353 millones de pesos, equivalentes a 20,1 millones de dólares. Además, Pablo Clusellas Zorraquín es revisor de cuentas del Buenos Aires Golf Club, que preside Gianfranco Macrì.





































