A fines de marzo, el grupo Techint que lidera el empresario más rico del país y uno de los mas acaudalados del mundo, Paolo Rocca, despidió a 1450 trabajadores, casi todos del sector de la construcción, medida que aunque fue duramente criticada, fue consensuada en el Ministerio de Trabajo entre la empresa y el titular del gremio del sector Gerardo Martínez.
Ahora, una medida similar fue adoptada en las plantas de Terniun-Siderar queel grupo posee en las localidades de Zárate y Campana, con 500 trabajadores suspendidos y cobrando el 50 por ciento de sus salarios, algo que como en el caso anterior, fue acordado entre la propia empresa y el titular del gremio metalúrgico Antonio Caló.
El gremio además negocia con las cámaras empresarias para avanzar en el mismo sentido, por lo que las suspensiones y rebajas podrían impactar en 200 mil trabajadores empleados en 24 mil empresas, según admitieron fuentes cercanas a la negociación.
La semana pasada, Ternium-Siderar comenzó a negociar suspensiones con la seccional de la UOM de cada una de las plantas, ubicadas en Haedo, Ensenada, Canning y Florencio Varela. Serán suspensiones rotativas y el pago será del 75 por ciento del salario neto para los días en los que estén suspendidos bajo esta modalidad y si la suspensión es de 15 días, ese mes percibirán el 87 por ciento del sueldo habitual.
En el medio de este panorama y tras la primera medida de Techint, el presidente Alberto Fernández emitió un DNU mediante el cual prohibe suspensiones y despidos durante el período en el que encuentre vigente el aislamiento social y obligatorio.
Sin embargo, ni las grandes empresas ni los sindicatos que agrupan a los trabajadores afectados parecen haber tomado nota de la medida presidencial.

































