El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro fue denunciado ante la Organización Mundial de la Salud por varios parlamentarios opositores por haber violado las estrictas normas de seguridad, higiene y aislamiento social recomendas por el organismo frente a la pandemia de coronavirus.

La denuncia fue presentada por diputados del Partido Socialismo y Libertad que extendió la presentación ante las Naciones Unidas y el Ministerio Público por «crimen contra la salud pública» frente a al nuevo coronavirus.

El polémico presidente brasilero dio negativo en un test que le realizaron el viernes último aunque los médicos le ordenaron cumplir con la cuarentena de 14 días obligatoria ante el avance de la pandemia.

Bolsonaro, sin embargo, desoyó la recomendación y el domingo 15 de marzo participó de una manifestación de partidarios de su gestión que se congregó frente al Palacio de Gobierno en Brasilia.

Bolsonaro estrecha su mano con la de los manifestantes poniéndolos en severo riesgo de contagio

Lejos de mantener la distancia y evitar el contacto, Bolsonaro se mezcló con los manifestantes, estrechó sus manos, repartió abrazos y besos y se tomó selfies con sus acólitos violando todas las normas de seguridad obligatorias para personas que, como el, deben realizar la cuarentena.

«El Presidente, al participar en las manifestaciones contra el Congreso Nacional este fin de semana y saludar a muchos de sus votantes, cometió una infracción grave contra la medida sanitaria preventiva, delito previsto en el artículo 268 del Código Penal «, informó este lunes el partido opositor.

Un reporte del periódico brasilero Estadao, señaló que «Bolsonaro manejó al menos 128 teléfonos móviles, intercambió cuatro objetos con el público, incluido un gorro, que se puso en la cabeza, y saludó a 140 personas» todos datos que recoje de los videos publicados por el presidente en su Facebook.

Parte de los hechos y gestos en los primeros 50 minutos del video, fueron realizados con el puño cerrado «pero en los últimos cinco minutos de interacción, el Presidente llega al menos a 80 simpatizantes, corriendo con la mano extendida y saludando a varias personas de manera secuencial» detalla el periódico brasilero.

Hoy martes, en una conducta de cinismo mayúsculo, el presidente de Brasil, tras infringir todas las medidas sanitarias, acaba de declarar el estado de emergencia en todo el país por el avance sin control del corona virus.

print

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here