El diputado Julio Raffo del interbloque Frente Renovador-UNA presentó un proyecto de resolución para que la Cámara de Diputados de la Nación solicite a la Justicia una copia de la “Causa Los Sauces” donde el diputado Máximo Kirchner se encuentra penalmente involucrado por lavado de dinero y asociación ilícita.
Esta nueva afrenta contra un legislador nacional tiene un fuerte tufillo a una acción coordinada entre el oficialismo y bloques de la oposición que accionan como aliados, para embestir contra la expresidenta, su familia y todo dirigente kirchnerista.
El objetivo final es impedir que la sanadora electa asuma su banca y quede sin fueros para responder ante la justicia. El caso de Julio de Vido fue un tubo de ensayo para probar hasta donde se puede llegar en esta embestida y a la luz de los hechos, la complicidad del poder judicial y el arco político permitió encarcelar a un acusado sin antes ser indagado.
Raffo menciona que en la causa “Los Sauces”, de enorme trascendencia pública e institucional, fue iniciada por una denuncia de la diputada Margarita Stolbizer donde hubo requerimiento fiscal para realizar las investigaciones propias del caso. El Juez interviniente decretó el procesamiento de Máximo Kirchner, prohibiendole abandonar el país y trabando embargo por la suma de 130 millones de pesos sobre los bienes de los procesados.
El artículo 70 de la Constitución Nacional prevé el caso, y los extremos, en el cual la Cámara puede suspender al legislador en sus funciones y ponerlo a disposición del juez de la causa penal que lo involucra.
La norma constitucional establece sólo tres requisitos para que el legislador pueda ser suspendido en sus funciones y puesto a disposición del juez de una causa penal: primero que exista una “querella” o causa penal que involucre al legislador, luego, que el sumario sea examinado en su mérito, y por último que la Cámara tome la decisión por los dos tercios de los votos.
Así, coordinadamente, el gobierno, sus legisladores, los opositores cómplices de la maniobra y el Poder Judicial coptado por el macrismo, diagramaron la estrategia para desterrar de la faz de la tierra a Cristina, su familia y dirigentes, los únicos con capacidad de obstaculizar los siniestros planes del gobierno nacional en materia de ajuste, flexibilización laboral y poner al país al servicio de las multinacionales y el poder económico.






































