Se trata de un proyecto del Ejecutivo enviado al Congreso que autoriza “ejercitaciones que se llevarán a cabo en aguas de la Zona Económica de la República Argentina, fuera del mar territorial de nuestro país, conforme a los criterios fijados para este tipo” de maniobras.
“Las unidades de la armada de los Estados Unidos operarán desde las bases aeronavales de la Armada Argentina: Almirante Zar, ubicada en la ciudad de Trelew, provincia de Chubut, y Comandante Espora, ubicada en la ciudad de Bahía Blanca, con fines de base de despliegue y logísticos”.
El ejercicio consistirá “en el intercambio de experiencias y ejercitaciones que se basan en la necesidad de verificar procedimientos de técnicas y tácticas aeronavales de patrulla, control del mar y operaciones antisubmarinas básicas de uso común por todas las fuerzas aeronavales de las armadas del mundo, en especial lo concerniente a exploración”, detalla el documento firmado por el presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el flamante ministro de Defensa, Oscar Aguad, y el canciller, Jorge Faurie.
El pedido fue aprobado casi por todos los senadores, salvo por la rionegrina Magdalena Odarda y la chaqueña María Inés Pilatti Vergara. “Entendemos que el momento que está atravesando el país no permite que avancemos en este ejercicio”, sostuvo Odarda en referencia a la situación en Chubut, provincia conmocionada por la desaparición del joven Santiago Maldonado El secretario General de ATE y CTA de Río Negro, Rodolfo Aguilar, cuestionó el ejercicio y advirtió que “estas fuerzas militares extranjeras llegarán para custodiar los intereses de los Lewis y los Benetton”.






































