La crisis social y económica generada en Ecuador por aplicar las recetas del Fondo Monetario Internacional por decisión del cuestionado presidente Lenin Moreno, tras haber dispuesto de un día para otro un tarifazo impagable para la economía del ecuatoriano medio además de aplicar una reforma laboral y jubilatoria exigida por el Fondo, pone al país al borde de un estallido social casi inevitable.

El presidente Moreno, que ya había trasladado el gobierno desde Quito hasta Guayaquil por las amenazas de tomar del Palacio de Gobierno y el Congreso, endureció las medidas represivas con un toque de queda que se extiende entre las 20.00 y las 05.00 de cada día.

Refugiado en sus oficinas Moreno reiteró en la tarde de este jueves que «no va a renunciar», tal como se lo reclama la mayoría de las organizaciuones sociales, gremiales, políticas y de pueblos originarios y acusó al presidente de Venezuela Nicolás Maduro de propiciar un golpe de estado para correrlo del poder.

Una denuncia sin sustento y con la que sólo apunta a ganar tiempo frente a un panorama de crisis que se agrava con el correr de las horas. La gran marcha de los pueblos originarios hacia Quito, que en pocas horas más ocupará la capital ecuatoriana, no pudo ser detenida por las fuerzas policiales ni el ejército, a quienes Moreno había economendado su represión

Tras la aplicación del estado de excepción (o estado de sitio) se han reportado 2 personas muertas, decenas de heridos por la represión policial y numerosas personas que al día de hoy están ilegalmente detenidas según denuncian numerosas organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Hasta esta noche de este miércoles Moreno se niega a dar marcha atras con las medidas aplicadas que derivaron en una convocatoria a una huelga general en todo el país que ya lleva 7 días y amenaza con extenderse por bastante tiempo más si Moreno no revierte sus decisiones o, directamente, renuncia a la presidencia.

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