El abrupto cambio en la política del Fondo Monetario que habilitó al Banco Central a vender dólares del organismo para contener la disparada de la divisa norteamericana sorprendió a propios y ajenos. Es que el FMI tiene por regla que los desembolsos que realiza a los países miembros solo pueden usarse para garantizar el pago de la deuda y no para la fuga de capitales.
Mucho se especuló hoy respecto de los motivos del organismo de crédito para semejenate cambio de sus políticas en relación al caso Argentina, pero finalmente INFOBAE reveló que el representante de un fondo de inversión de Wall Street –uno de los que tienen comprada buena parte de la deuda soberana del país– le lanzó una pregunta tajante a David Lipton, el segundo de Christine Lagarde en el Fondo Monetario Internacional y que eso fue lo que precipitó la decisión. ¿Vos querés tener como deudor a Macri o Cristina Kirchner?» le habría manifestado el inversionista.
Lipton –el hombre de Donald Trump en el FMI– era uno de los más reticentes a modificar las condiciones del préstamo stand by para la Argentina. Pero la volatilidad la semana pasada parece haberlo «ablandado» y accedió al pedido sobre el que ya venían insistiendo las autoridades locales. En las reuniones que tuvieron tanto Sandleris como Dujovne con él hace unas semanas, en la reunión de Primavera del FMI en la capital de EEUU, el tema de achicar la zona de no intervención estuvo sobre la mesa. En esas reuniones la agenda giró sobre tres cuestiones: inflación, dólar y Cristina Kirchner.
Luego llegó la decisión de fijar el techo cambiario y ahora esta suerte de «adiós a las bandas» de intervención. El Central podrá vender divisas para regular la cotización del billete verde aun cuando se encuentre debajo de los 51,448 pesos, el techo de la ex banda de «libre flotación», y podrá vender USD 250 millones diarios, en lugar de USD 150 millones, si la divisa supera ese máximo. Y aclara el organismo que «podrá determinar la realización de intervenciones adicionales para contrarrestar episodios de excesiva volatilidad si lo considerase necesario». O sea, cuando le parezca.
La decisión resulta cuanto menos sospecha y parece una jugada a dos bandas. Si contener el dólar permite a Cambiemos revalidar en octubre y permanecer otro período en el Gobierno, los inversores se garantizan que el país no entre en default, algo que igualmente los líderes de la oposición también manifestaron no harían, pero en caso que Mauricio Macri pierda -como pronostican todos los sondeos- mejor sacar del país la mayor cantidad de divisas posibles, algo que se descuenta un gobierno popular no permitirá tan fácilmente.






































