El presidente Mauricio Macri afirmó hoy que “después de las turbulencias” que enfrentó la Argentina en 2018, “llegó el momento de poner el foco en el crecimiento” y, con este objetivo, anunció un aumento en el mínimo no imponible sobre las cargas patronales de los trabajadores de las economías regionales.
Lo dijo en el marco de un anuncio con sabor a poco. Según detalló en la conferencia que brindó esta mañana en el Salón Blanco de la Casa Rosada, se trata de “el primer paso de una nueva agenda productiva” en la que va a trabajar el gobierno durante 2019, que es “el aumento del mínimo no imponible sobre las cargas patronales de los trabajadores de las economías regionales”.
Para graficar el alcance de esta medida, el Jefe de Estado precisó que “ningún empleador va a pagar impuestos al trabajo por empleados que cobren hasta 17.500 pesos” y agregó que las cargas por quienes superen ese monto serán “solo por la diferencia”.
Sin embargo, lo que en términos declamativos parece una iniciativa en el sentido correcto, lo cierto es que nada cambiará para los agonizantes empresarios del sector de la micro, pequeña y mediana empresa. Los anuncios del presidente están orientados solo al sector de las economías regionales, y no necesariamente a las más necesitadas.
Lo que surge, es que sólo aquellas con capacidad exportadora y algunos sectores muy puntales verán un leve alivio en la carga fiscal.
Las pymes industriales, de servicios y comercios nada ganarán con los anuncios del mandatario. Así lo explicó a Portal de Noticias el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, Eduardo Fernández, quien enfatizó que “nuevamente se lanzan políticas divorciadas de la realidad”, y graficó, “nos pueden regalar lo que aportamos por los empleados si quieren, pero nada podremos hacer si no se estimula el consumo y el mercado interno ya que no tenemos a quien venderle lo que producimos”.
Según evaluó el dirigente empresario, “Esto es una nueva muestra de desconocimiento o desinterés por el sector mas productivo del país. Dicen que van a beneficiar a unas 20 mil empresas, y está muy bien, pero en Argentina hay cerca de 900 mil pequeñas y medianas empresas que se están fundiendo”, se quejó Fernández.
“Hace apenas unos días se despacharon con una la Resolución No 50/19 del Ministerio de Hacienda que actualizó las tasas de los intereses resarcitorios y punitorios que cobra AFIP por el pago extemporáneo de los impuestos que recauda. Hasta ahora es del 3% y 4% mensual, respectivamente y a partir de marzo serán del 4,5% para intereses resarcitorios y 5,6% para los intereses punitorios”, reclamó
Esta medida va en contra de lo que vienen reclamando desde el sector Pyme, asfixiados por los tarifazos, la caída de ventas y el ahogo fiscal que arrasa con la actividad.
“Las Pymes ya perdieron más del 50% de sus ventas en relación a 2017, en un escenario de aumento de todos los costos”, reveló. Al respecto, recordó que “actualmente, cierran 40 pymes por día según índices nacionales y en lo que va de estos últimos tres años, dejaron de existir unas 15.000 pymes”, precisó Fernández.
“En este marco escuchar estas declaraciones suenan provocativas, no se percibe el grado de angustia por el que está atravesando el sector”, dijo visiblemente enojado Eduardo Fernández
Consultado sobre cuales serían las medidas que necesita el sector para frenar la sangría de empresas que entran en proceso de crisis irreversible, el dirigente detalló que desde la entidad vienen insistiendo en la necesidad del otorgamiento de un subsidio para afrontar el gasto energético; la reducción del impuesto sobre los Ingresos Brutos; la exención en 100% del impuesto a los Sellos; la reducción del 50% del impuesto Inmobiliario; y la suspensión de todos los juicios ejecutivos entablados por Rentas. Al mismo tiempo, necesitamos líneas de créditos especiales para financiar a las pymes que requieran pagar aguinaldo, deudas previsionales o impuestos; la quita del impuesto municipal sobre los servicios públicos; y la reducción de la tasas municipales.
Finalmente, el presidente de APYME remarcó que “el problema es el modelo económico que no ayuda al mercado interno ni a la pequeña y mediana empresa”






































