Los viajeros que visitan Río de Janeiro en Brasil, eligen en su mayoría hacer algunas excursiones a los lugares más famosos como:
”El Cristo Redentor” símbolo presente en muchas postales cariocas, es un emblema de la ciudad, una gigantesca estatua, de Jesús de Nazaret, con los brazos abiertos en señal de abrazo fraternal.
Llamado popularmente el Cristo del Corcovado, porque se alza en la cima del cerro Corcovado, desde allí se obtienen excelentes fotos panorámicas de la ciudad, es un punto privilegiado para ello, siempre que se tenga en cuenta que no esté nublado, ya que a veces las nubes pueden impedir dicha contemplación.
Está en el Parque Nacional y Floresta de Tijuca, declarado por la Unesco Reserva de Biosfera, este lugar enclavado en una región montañosa, cumple la función de preservar de la erosión a las laderas de los morros, evitando inundaciones, derrumbes, purificando el aire, manteniendo el agua y el paisaje.
Este espacio verde urbano, es un lugar muy concurrido, personas de todo el mundo lo recorren, cuenta con numerosos senderos, grutas y cascadas.
Otro destacado lugar es llamado Pan de Azúcar, un monolito que sobresale en el Océano Atlántico, en la boca de la bahía de Guanabara, cuenta con un teleférico de cristal a 1.401 metros, entre los morros Urca y Babilonia. Desde su cumbre pueden obtenerse increíbles vistas de la ciudad y la costa.
Las playas, extensas, bonitas, concurridas o solitarias inmortalizadas en canciones.
Tours por la ciudad e increíbles lugares cercanos como Búzios o Angria dos Reis, entre otros.
Es una metrópoli densamente poblada, lo tiene todo, llena de propuestas, con historia, cultura, arte y sitios de gran belleza natural, actividades variadas diurnas y nocturnas.
Con excelente infraestructura hotelera y completas prestaciones, recibe a los turistas, con el ritmo, la alegría y la pasión que los cariocas le ponen a la vida.






































