Así lo destaca el gran diario argentino en su portada de hoy: Macri lanza créditos para el consumo por $50.000 millones.
En sí misma la medida no está mal, lo que reprochable es que sea una simple estrategia de campaña y no un política económica estable que permita revitalizar el mercado interno y las pymes que sufren los embates de los últimos 18 meses.
Según lo señala Clarín, el Ejecutivo promulgará esta semana un Decreto de Necesidad y Urgencia para poner en práctica una medida que volcará hasta 50.000 millones de pesos entre las familias más pobres de la Argentina. El Presidente habilitará a la Anses para que pueda dar créditos a los beneficiarios de la Asignación por Hijo (AUH), una línea de préstamos que hasta ahora llegaba sólo a los jubilados y pensionados.
La decisión está destinada a proveer fondos a los hogares donde viven los receptores de las casi cuatro millones de AUH con un doble objetivo: aliviar la situación económica de los sectores más postergados y revitalizar el consumo en medio de la campaña electoral.
El mecanismo del decreto -según sostiene el artñículo- revela la urgencia del Gobierno por convertir la medida en una de las estaciones de la carrera proselitista. Macri prefirió no esperar los tiempos del Congreso, a pesar de que Cambiemos ya tenía atado con el peronismo en el Senado un acuerdo para votar la ley.
El miércoles 12 fracasó un primer intento por votar ese proyecto, cuando el propio oficialismo hizo caer la sesión para evitar que la oposición rechazara el DNU de Macri que anuló los reembolsos a los puertos patagónicos. El Presidente se tomó sólo dos días para decidir que saltaría el camino del Congreso y firmó el decreto el viernes.




































