El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, alertó sobre los riesgos de dejar de impulsar la ratificación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), muy criticado por su sucesor, Donald Trump, y anticipó que no se quedará callado si considera que el mandatario electo amenaza los “valores” del país.
En Lima, al término de la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), Obama ofreció este domingo su última rueda de prensa como presidente en el extranjero, al término de su gira internacional de despedida por Grecia, Alemania y Perú.
En línea con la declaración final de la cumbre, en la que los 21 miembros del APEC, alertan del riesgo de caer en el proteccionismo, Obama enfatizó durante la rueda de prensa que la respuesta a los desafíos que plantea una economía globalizada no es poner barreras al comercio.
Después Obama se centró en reiterar su compromiso con el TPP, un acuerdo al que ha dado prioridad dentro de su estrategia hacia Asia-Pacífico pero que no ha sido ratificado por el Congreso de Estados Unidos y al que Trump considera un “desastre”.
“Si (el TPP) no fuera ratificado, se socavaría la posición del país en la región y se reduciría su capacidad de establecer redes comerciales”, advirtió Obama, informó la agencia de noticias EFE.
En el marco de la cumbre del APEC, Obama convocó el sábado una reunión entre los líderes de los 12 países firmantes del TPP y en ella se acordó trabajar juntos para seguir impulsando el acuerdo.
“Nuestros socios aclararon muy bien que quieren seguir adelante con el TPP y que preferentemente les gustaría hacerlo con Estados Unidos”, explicó hoy Obama.
El TPP prevé un periodo de dos años para su ratificación por los parlamentos de los países miembros, pero para su entrada en vigor es necesario que los firmantes representen, al menos, el 85 % del PIB del bloque.
Eso hace que sea imposible su avance si no está respaldado por las economías más poderosas, Japón y Estados Unidos, por lo que en algunos ámbitos ya se han empezado a barajar alternativas.
Durante toda su gira, Obama ha tratado de tranquilizar a los demás países sobre qué puede suponer una Presidencia de Trump, ante la incertidumbre y el miedo que generan las propuestas que defendió el magnate en su campaña, y ahora volvió a hablar al respecto durante la rueda de prensa en Lima.
Obama argumentó que la realidad forzará a Trump a modificar las posturas que defendió durante su campaña, aunque admitió que no puede garantizar que el magnate “no perseguirá algunas de las posiciones que ha tomado”.
Según Obama, desde que Trump ganó las elecciones en Estados Unidos, el 8 de noviembre, su objetivo ha sido ser respetuoso con su sucesor en la Casa Blanca y darle tiempo a que monte su equipo y defina sus políticas.
Pero, “como ciudadano estadounidense que se preocupa profundamente” por su país, prometió hablar y salir en defensa de los valores e ideales nacionales si los considera amenazados por Trump.







































