El comandante de la Policía Boliviana y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Wiliam Kaliman acaban de anunciar en la noche del lunes que iniciarán desde ahora acciones conjuntas para «restablecer el orden y la paz en el país» según afirmaron.

El pedido fue hecho por la policía, amparada en un mandato constitucional que sostiene que cuando esta fuerza es sobrepasada por los episodios,está autorizada a pedir ayuda a las FF.AA.

El llamado coincide con al avance de una columna de unas 20 mil personas hacia La Paz, puntualmente hacia la Plaza Murillo frente a la casa de gobierno y en cercanías de la sede del parlamento.

Precisamente este martes la Asamblea Constituyente debería reunirse para ungir en la presidencia a la vicepresidenta segunda del parlamento, una senadora opositora al gobierno de Evo, pero hasta el momento no se ha podido conseguir el quorum para concretar la reunión.

Los ciudadanos que marchan, en su enorme mayoría aborígenes y campesinos, están en muchos casos armados aunque con armas precarias y avanzan al grito de «ahora sí, guerra civil».

Inmediatamente después del anuncio conjunto, comenzó la movilización de vehícuos y tropas militares tratando de tomar los puntos estratégicos de la ciudad de La Paz y se teme una confrontación de extrema violencia ante el primer disparo.

El anuncio de las operaciones conjuntas entre la policía y las FF.AA. no hace más que revelar la extrema gravedad de la situación política y social en Bolivia que prácticamente se desconoce, habida cuenta de la censura y el cierre de la mayoría de los medios bolivianos luego del golpe que depuso a Evo.

print

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here