Como si fuera una parodia de ellos mismos, el gobierno -a través del Banco Central- indicó que se espera una “desinflación más decidida en el segundo semestre”.
“La caída de la inflación va a llevar tiempo y posiblemente sea no lineal, particularmente por el impacto de los ajustes tarifarios en el primer trimestre de este año”, señalaron esta mañana las fuentes de la entidad monetaria.
Según afirmaron -y aunque no se nota para nada- la inflación está “bajando de forma muy gradual, y para el segundo semestre del año se espera una desinflación más decidida”.
En cuanto al eventual efecto inflacionario que genera cada expansión en pesos para comprar dólares, se subrayó que no es una preocupación porque “demuestra una demanda natural por pesos”.
“No existe ningún margen de error con las metas, tenemos cero crecimiento de base monetaria corregido por compras. Cuando calibramos el impacto de estas compras es lo que creemos que se absorbe dentro del sistema”, añadieron.
Respecto de la posición de la entidad frente a una eventual corrida cambiaria, se aclaró que existen las herramientas necesarias, hasta con cierta holgura, para enfrentar una situación de esas características.
“Si miramos cómo estamos parados en ese hipotético escenario, nos vemos en una posición de 2 a 1 (oferta de dólares ante una corrida masiva). Contamos con US$ 10.000 millones del Tesoro, más US$ 3.000 en el mercado de futuros junto a las compras que venimos haciendo. Todo esto sumado es más del doble de los pesos dolarizables”, reflexionó una de las fuentes consultadas.
Y, respecto de algunas dudas de analistas mediáticos sobre el cumplimiento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante los próximos dos años, la fuente dijo que “el FMI se va a quedar por años y seguramente nos ayudará a reducir esas preocupaciones para los próximos dos años. La experiencia demuestra que cuando se cumplieron las metas no existieron problemas para refinanciar vencimientos”.
También relativizó, en comparación con lo sucedido el año pasado, el impacto de los mercados internacionales en la evolución de la economía argentina al señalar que “el sistema financiero y la macroeconomía argentina lucen muy diferentes al 2018. Tenemos un superávit diario de casi US$ 100 millones y esto es lo que vemos, más allá de lo que suceda a nivel internacional”.






































