No solamente se avanza contra los derechos básicos históricos de los trabajadores conquistados tras décadas de lucha sino que también se borrarán de un plumazo los que fueron obtenidos por la comunidad LGTB en los últimos años. Un atraso que implica retornar medio siglo atrás.
El Ministerio de Seguridad de la Nación publicó en el Boletín Oficial un protocolo para el registro o detención de personas pertenecientes al colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (L.G.B.T.).
La medida ocurre luego del escándalo a principios de mes cuando cuatro policías detuvieron a una mujer que se estaba besando con su esposa en el subte línea C.
Según el anexo de la medida, el protocolo deberá ser aplicado “por personal femenino, quien actuará de conformidad con el modelo de Uso Racional de la Fuerza, de manera tal que se asegure la efectividad de la acción” y “resguardando la integridad física, respetando los derechos personalísimos, la identidad de género y la dignidad de la persona”.
Más allá de otras cuestiones que aborda el protocolo, queda absolutamente claro que de ahora en más, los integrantes de la comunidad LGTB podrán ser perseguidos, detenidos de manera arbitraria y hasta sometidos a proceso de manera arbitraria e inmediata.






































