“Ellos estaban esperando que diga cosas de Aníbal Fernández que no eran así y como no las dije se enojaron por eso” declaró Ibar Pérez Corradi, detenido por tráfico de efedrina y alojado en las peores condiciones en la cárcel de Marcos Paz.

El delincuente había sido detenido en 2016 extraditado desde el Paraguay adonde estaba prófugo y en junio de ese año, el ministro de Justicia Germán Garavano y la de Seguridad Patricia Bullrich fueron al penal a visitarlo para proponerle una serie de beneficios si declaraba en el juicio respectivo, determinados guiones o argumentos que involucren de manera directa al ex jefe de gabinete del gobierno anterior, Aníbal Fernández.

La maniobra había comenzado antes de las elecciones presidenciales del 2015, cuando Fernández ya había sido designado candidato del oficialismo para gobernador de la Provincia de Buenos Aires, mediante argumentos, presentaciones judiciales y operaciones mediáticas de enorme porte, para minar la figura del por entonces jefe de gabinete acusándolo de ser el «Rey de la efedrina» y autor intelectual del triple crímen de General Rodríguez, ocurrido 7 años antes.

Perez Corradi era el verdadero partícipe de aquellos homicidios pero desde la oposición entonces y el oficialismo meses después, a la sazón las mismas personas, necesitaban apuntar contra Fernández ante la presunción de que pudiera ganar la provincia de Buenos Aires dejando afuera a la candidata de Cambiemos María Eugenia Vidal.

Tras la visita de Garavano y Bullrich –hecha sin ninguna orden u oficio judicial– le prometieron a Corradi y a toda su familia ingresar en el Programa de Testigos Protegidos y a no ser alojado nunca en una dependencia federal, en las mismas condiciones en que había sido beneficiado poco antes otro testigo, luego arrepentido, Leonardo Fariña, en su caso para declarar contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Perez Corradi afirmó que tras el acuerdo «ellos (por Garavano y Bullrich) estaban esperando que yo afirme cosas sobre Aníbal Fernández que no eran así, que eran mentira y como no lo hice, se enojaron conmigo» razón por la cual rompieron el acuerdo y hoy Corradi esta en las peores condiciones de detención y en huelga de hambre.

“Parece que, como lo dije en un juicio, que la firma de la Ministra de Seguridad vale menos que la palabra de una meretriz transexual adicta al paco. Eso lo dije en un juicio, está la filmación y todo” agregó Corradi.

Y reveló, sobre la base al acuerdo que firmó Bullrich, que ellos estaban esperando que diga cosas de Aníbal Fernández que no eran así y se enojaron por eso” y agregó que decidió “no mentir, fui a declarar y decidí no mentir«, dijo Corradi, quien se demuestra asímismo como un verdadero amoral sin el más mínimo código, ya que no dijo la verdad por convencimiento sino por conveniencia

Las afirmaciones de Perez Corradi conocidas en las últimas horas, dejan definitivamente al descubierto la maniobra extorsiva y basada en mentiras y calumnias montada por el oficialismo para perjudicar a como de lugar la figura y reputación de Aníbal Fernández, quien desde el primer día negó de manera absoluta cualquier tipo de participación o involucramiento en semejante episodio.

El remanido y reiterado dicho de que «las mentiras tienen patas cortas» vuelve a demostrar su vigencia. De algun modo la confesión de Corradi reivindica la persona de Aníbal Fernández así como su absoluta inocencia. Y dentro de poco tiempo muchos de los que participaron en ese bochornoso episodio deberán pedir disculpas y rendir sus cuentas ante la justicia.

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