El Gobierno y el grupo Techint entraron ayer en corto circuito por el precio estímulo a la producción de gas en Vaca Muerta, que el Ejecutivo quiere acotar para cumplir con la meta fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional.
El secretarío de Energía, Gustavo Lopetegui, le comunicó a las petroleras que producen gas en el yacimiento hidrocarburífero que el precio estímulo establecido en la resolución 46/2017 regirá sólo para la curva prevista en la presentación original de las compañías, al tiempo que no se incorporarán los nuevos proyectos que estaban en carpeta.
De momento, son ocho proyectos autorizados, de 16 presentados. Los mismos están en manos de Tecpetrol (la petrolera de Techint), YPF, CGC, Total, PAE, Wintershall, GyP y Capex. A los restantes no le darán viabilidad.
La principal perjudicada con esta decisión fue nada menos que Tecpetrol, del grupo Techint, que explota el área de Fortín de Piedra. En diciembre del año pasado ese yacimiento alcanzó una producción de 17,5 millones de metros cúbicos por día, pero como la proyección inicial era de 8,5 millones, el holding de Paolo Rocca cobrará este plus sólo por la mitad.
Mediante un comunicado, la multinacional sugirió que podría iniciar acciones legales y revisar su inversión por lo que considera un cambio de las reglas de juego, al advertir que “expresa reserva de sus derechos, y se encuentra analizando los cursos de acción a seguir” ante la decisión del Gobierno de “modificar el criterio de cálculo” estipulado en la resolución.
“El cambio de criterio de pago alcanza retroactivamente a las liquidaciones de abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre y octubre de 2018. Dicho cambio implica hasta septiembre 2018 un menor pago de $1.994 millones y, si se mantuviera para todo el 2018, el impacto total del año ascendería a $5.655 millones”, estimó la compañía.
Lo cierto es que el gobierno se quedó sin dinero luego del acuerdo de déficit cero que alcanzó con el FMI, y ahora, con tal de cumplirle a Lagarde y que está siga desembolsando los dólares que necesita Macri para llegar al fin de su mandato sin una hecatombe económica o caer en default, empieza a recortar e incumplir acuerdos previos.
Si la empresa que conduce Rocca, efectivamente avanza contra el país, este juicio lo pagará el próximo gobierno. Otra pesada herencia que Macri le deja a los argentinos.




































