Tras el anuncio de la reforma impositiva que incluye fuertes aumentos a la producción vitivinícola y reduce a 0 los derechos de importación de productos tecnológicos, los gobernadores de las provincias relacionadas con esas áreas estallaron de bronca.
Después de haberse mostrado muy cercanos al gobierno de Cambiemos, Roxana Bertone de Tierra del Fuego, Sergio Uñac de San Juan, Sergio Casas de La Rioja y hasta el oficialista Alfredo Cornejo de Mendoza, no silenciaron su fuerte enojo por las medidas anunciadas por Nicolás Dujovne el pasado martes.
El ministro anunció una fuerte suba en los impuestos internos a las bebidas alcohólicas, algo que impactará profundamente en la producción de vinos argentinos, tanto para el mercado interno como para la exportación.
El ex gobernador de San Juan José Luis Gioja se mostró furioso con el gobierno y afirmo que “los funcionarios que deciden aplicar el impuesto al vino cuando el mercado está en baja, es porque no conocen más allá de la General Paz”,.
A su turno el mendocino Cornejo recordó que se luchó “durante muchas décadas para demostrar que el vino no es perjudicial en sí mismo, como sí son las gaseosas y la cerveza. Que se lo ponga al mismo nivel es una cosa inadmisible”.
En el caso de Roxana Bertone de Tierra del Fuego, quien pese a ser del FpV se mostró muy cercana al gobierno de Macri, la exención impositiva para importar tecnología puede conllevar la sentencia de muerte definitiva contra la industria tecnológica fueguina.
Bertone convocó a sus ministros a una reunión urgente y dispuso que el ministro de Industria, Ramiro Caballero, presente sus quejas ante el Gobierno nacional en Buenos Aires, al tiempo que envió un urgente pedido de audiencia al presidente Macri tras el anuncio de Dujovne.
“Se perderían más de 9 mil puestos de trabajo directos, se destruiría el 30 por ciento de nuestro Producto Bruto y se desfinanciará la Provincia”, amplió Bertone, y en una virtual declaración de guerra al gobierno, advirtió que ya tiene un listado de 84 diputados nacionales “para empezar a llamar uno por uno”, si efectivamente el proyecto ingresa en la Cámara Baja






































