El sesgo autoritario del gobierno macrista suma cada día nuevos elementos para la alarma y preocupación. Los funcionarios que sacan los píes del plato con críticas u opiniones sobre la actual gestión, pierden su trabajo de manera inmediata.
Ahora le toco al director de Educación Técnico Profesional de la provincia de Buenos Aires, Gerardo Marchesini, quien fue obligado a presentar la renuncia a su cargo por el flamante ministro de Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny por haber denunciado que el gobierno de María Eugenia Vidal realizó fuertes recortes en el área.
El martes, Marchesini publicó una carta en la que explicó que gracias al kirchnerismo hubo “doce años” donde “como sociedad, retomamos el proyecto de Manuel Belgrano, de Otto Krause” y recordaba que la sanción de la normativa 26.058 “Ley Nacional de Educación Técnico Profesional” en 2005 consiguió que “las instituciones de la modalidad se dupliquen, al igual que su matrícula, como también la emisión de títulos técnicos y certificados de formación profesional”.
Marchesini describió que en 2016 hubo una gran subejecución del presupuesto de su área, ya que se utilizó “solo el 17% del Fondo para el Financiamiento de las escuelas técnicas. Esto sucedió a pesar de que existe una ley que señala que el presupuesto “no podrá ser inferior al 0,2%” de lo presupuestado para esa cartera a nivel Nacional” .
“Sabemos que no hay secretos, que es necesario invertir fuerte y sostenidamente en el tiempo para mejorar las condiciones de los entornos pedagógicos, la infraestructura y profesionalización docente, la incorporación de tecnología que sólo así se mejora la calidad educativa. Sin embargo con gran preocupación asistimos hoy a múltiples y constantes señales de alerta“, sentenció el, ahora ex funcionario.




































