A partir de la asunción de Macri uno de los pasos que se dio con mayor rapidez, además de derogar las retenciones al agro, fue  el de quitar de circulación la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que, aun con fallas y ausencias, servía como valla de contención para los abusos y la conformación de monopolios.

Oscar Aguad, el ministro de comunicaciones que ni siquiera sabe enviar un mail, se encargó de dar los paso necesarios para alanzar ese objetivo. Fue la única acción política de peso que tomo. desde entonces tiene cero protagonismo. Pero alcanzó para que ahora se pueda concretar el viejo anhelo de la empresa que dirige Héctor Magnetto.

Cablevisión-Fibertel y Telecom concretaron un intercambio de acciones que permite convertirla en una sola compañía en una operación que involucró aproximadamente unos 13 mil millones de dólares, sumando los valores de ambas y la valorización devenida de la fusión.

Desde ahora, la nueva empresa podrá brindar de modo simultáneo servicios de telefonía fija y móvil, tv por cable  e internet de banda ancha y por la magnitud de abonados de una y otra empresa se convertirá en un monopolio que podrá fijar, en el corto plazo, el precio que mejor le cuadre a los bolsillos de sus dueños.

La compañía absorbente es Telecom y el socio con mayor capital accionario será el mexicano David Martínez. Pero como el valor de Cablevisión es mas alto, al hacer el canje de acciones el grupo que conduce Héctor Magnetto se quedó con el 33% de la nueva compañía. Martínez tendrá el 41% y el resto cotiza en la bolsa.

Quizás los cambios en las tarifas no se apliquen de inmediato. Operadores de bolsa de la city porteña estiman que los flamantes dueños de la megaempresa se tomaran un tiempo hasta después de las elecciones para recién entonces comenzar a adecuar los cuadros tarifarios que impactarán de lleno en los bolsillos de los clientes actuales.

Al tener el monopolio en la provisión de servicios de telecomunicaciones, al resto de los operadores del mercado se  les hará muy difícil competir y deberán hacer malabares para no ser sacados del juego por el monopolio mexicano-argentino.

Fue lo que hizo Cablevisión a mediados de los 90, en pleno menemismo, cuando comenzó a liquidar a cableoperadores del interior del país a los que fundió deliberadamente para luego quedarse con esas empresas y tomar posición dominante para imponer tarifas abusivas.

 

 

FuenteRedacción Portal de Noticias
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