El revelador informe oficial es más crudo aún cuando menciona el desglose de esa cifra, ya que incluye a las diversas fuentes de ingreso individual, tanto las laborales como las no laborales así como jubilaciones, pensiones y subsidios.
Además el trabajo del INDEC revela que la distribución del ingreso entró en una espiral regresiva de una magnitud sólo comparable a la que se registró a partir de la última dictadura cívico-militar y hasta la crisis de los años 2001-2002.
En efecto: el 10% más pobre de la población reunía el 1,4% del ingreso, total mientras que el 10% más rico, el 31,6%. Si en cambio se toma el 30% de la población con mayores ingresos, este grupo reúne el 62%, mientras que el 30% más pobre retiene el 8,7%.
Vale recordar además que esta situación es plenamente convalidada por el gobierno de Cambiemos ya que hace sólo 48 horas dispuso por decreto un aumento del 20 por ciento en 3 cuotas del Salario Mínimo Vital y Móvil que lo ubicará, recién en julio del año próximo, en 10.000 pesos mensuales,apenas el 60 por ciento de la canasta básica del INDEC que la ubicó para mayo de este año en 15.000 pesos mensuales para no ser pobre.



































