Italia echó del país a un tunecino de 23 años que evidenció “claros indicios de radicalización” así como intención de cometer atentados yihadistas similares a los de París y Bruselas, según informó este jueves el Ministerio del Interior, que no ha indicado que tenga relación con la investigación sobre el atentado de Berlín del pasado 19 de diciembre.
La expulsión llega después de que la policía italiana abatiera en Milán al también tunecino Anis Amri, de 24 años, sospechoso de haber cometido el atentado en el mercado navideño berlinés, mientras que las pesquisas de la Fiscalía de Milán sigue su curso.
El joven de 23 años es el segundo tunecino expulsado en pocos días: el 23 de diciembre fue expulsado otro hombre, de 37 años, que había manifestado signos de radicalización religiosa.
La investigación de la policía italiana que ha llevado a su detención y expulsión estuvo coordinada con los servicios de inteligencia internacionales y determinó que “a mediados de noviembre de 2016 había recibido indicaciones de una persona a la que conocía para llevar a cabo ataques en Italia similares a los realizados en Francia y Bélgica, como venganza contra las operaciones de Italia en Libia”. Además de organizar atentados, su intención era, según los investigadores, “abandonar Italia lo antes posible para unirse al Estado Islámico”.
El tunecino entró en Italia el 15 de agosto después de haber vivido en Túnez durante un largo periodo y desde Brescia estaba en contacto, a través de las redes sociales, con un marroquí que había luchado en las filas del ISIS, con domicilio en Milán, sobre el cual ahora la policía investiga.
No ha trascendido si conocen su identidad ni si también será detenido y expulsado, pero la investigación sobre los vínculos yihadistas del expulsado continuará en marcha.





































