Con el respaldo de los partidos de derecha y centristas y la abstención de los socialistas Mariano Rajoy participa en el Congreso de los Diputados del debate parlamentario previo a su investidura como nuevo presidente del gobierno de España tras 11 meses de crisis política.
La discusión, que se extenderá hasta el próximo sábado, atraviesa todos los temas que componen el escenario de crisis que sacude a la península ibérica desde las elecciones de diciembre de 2015, cuando Rajoy ganó pero con un porcentaje que no le alcanzó para formar gobierno de inmediato.
El socialismo anticipó que se abstendrá en la votación de investidura para facilitar la designación de Rajoy, que cuenta con el respaldo de los partidos de derecha y centro derecha los que, no obstante, la han impuesto condiciones políticas para obtener sus apoyos.
Tras 11 meses de incertidumbre, en los que planeó sobre el escenario político español la posibilidad de convocar de manera inédita a unas terceras elecciones en menos de un año, Rajoy emerge más fortalecido que nunca.
Su manejo de la política y los acuerdos alcanzados con Ciudadanos y otras agrupaciones nacionales y regionales lograron hundir al socialismo español en una de sus crisis más profundas desde el regreso de la democracia tras la muerte de Franco.
Pedro Sánchez, lider del socialismo hasta hace poco menos de un mes, se mantuvo inalterable en su postura de votar en contra de la investidura de Rajoy en un intento por convertirse en un líder opositor que aglutinara a las mayorías de la izquierda moderada.
Sin embargo su intransigencia fue vista por el electorado y sobre todo por la dirigencia nacional de su partido como el escollo fundamental para que España superara la crisis y se diera un gobierno.
El partido socialista estalló y forzó su renuncia parar poder adoptar la postura que hoy mantiene en las cortes que permitirá que Mariano Rajoy se convierta, en pocas horas más, otra vez en jefe de gobierno español.

































