Preocupación y cierto grado de temor se registran por estas horas en Alemania tras el triunfo electoral del partido ultranacionalista y xenófobo Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales en el estado de Mecklemburg-Pomerania Occidental (noreste).
Desde China donde participa de la cumbre del G-20, la canciller Angela Merkel, desbancada en su propio distrito electoral, admitió la derrota de su partido pero defendió su política migratoria.
“Por supuesto que la derrota tiene que ver algo con la política hacia los refugiados”, remarcó pero enfatizó no obstante que “aun así, creo que las decisiones que hemos tomado son correctas”,
En esos comicios, los socialdemócratas se mantuvieron como la fuerza más votada con el 30,6%, seguidos de la AfD (20,8%) y de la CDU, como tercer partido, con el 19%.
Desde Alternativa para Alemania calificaron a la performance electoral de “grandioso resultado” y se proyectaron de cara a las elecciones generales del año que viene. De hecho, sus dirigentes se mostraron convencidos de que jugarán un papel destacado en el panorama político alemán.
“Queremos gobernar en este país en el largo plazo. Estamos en ese camino, trabajamos de forma tenaz y vamos paso a paso para que eso se produzca”, declaró en Berlín uno de los presidentes, Jörg Meuthen.
El político ultraconservador se mostró satisfecho del resultado con el que AfD logró desbancar a los democristianos de Merkel como segunda fuerza en la región y subrayó que Alemania “se encuentra en un momento de cambio político” en el que “los partidos tradicionales se tambalean cada vez más”, según declaraciones difundidas por la agencia de noticias DPA.
En la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, en tanto, sus dirigentes respaldaron a su líder y manifestaron la confianza partidaria en recuperar a los votantes.
“Angela Merkel ha dirigido a este país con éxito a través de muchas crisis, los militantes de la Unión confiamos de que también lo hará el futuro y todos hacemos bien en apostar por ella”, manifestó en rueda de prensa en Berlín el secretario general de la CDU, Peter Tauber.
El triunfo de la derecha xenófoba y ultranacionalista fue recibido con preocupación por amplios sectores políticos y sociales.
Desde la comunidad judía de Alemania, Charlotte Knobloch, ex dirigente del Consejo Central de los Judíos de Alemania dijo: “El hecho de que un partido extremista de derecha que agita y moviliza a sus votantes contra minorías de una forma tan directa y desenfrenada es una pesadilla hecha realidad”.





































