El PP ha vuelto a ganar las elecciones generales y hasta supera sus resultados de diciembre, pero se mantiene las dudas sobre la formación de Gobierno, en un panorama político que sigue siendo de alta incertidumbre para poder superar el bloqueo.
No hay cambios sustanciales en el tablero político, porque el PSOE ha logrado resistir como segunda fuerza y la unión entre Podemos e Izquierda Unida (IU) no ha conseguido el ansiado sorpasso, es decir, no ha superado a los socialistas.
La suma de Podemos e IU superó en votos al PSOE en las elecciones de diciembre, pero ahora ni siquiera eso porque han perdido en conjunto un millón de votos, un verdadero fracaso de la coalición.
Para lograr Gobierno, el escenario es muy similar al que salió de las elecciones de diciembre, aunque con el PP más fortalecido y el bloque de izquierdas más debilitado.
Mariano Rajoy ha ganado sus terceras elecciones y hasta ha mejorado los resultados de diciembre, aunque hace solo cuatro meses pudo perder la presidencia ya que alcanzó casi el 33 por ciento de los votos y recoje 137 bancas.
A Rajoy le ha reforzado la incertidumbre. Hace cuatro meses pudo ser relevado y ahora está más fuerte y sus rivales han fracasado y están más débiles. Los intentos de cambio de los nuevos partidos y la izquierda han fracasado.
No le bastará al PP con los escaños de Ciudadanos, aunque ahora sumen más entre los dos (169), y solo podría gobernar con el difícil acuerdo del PSOE o con su abstención o la de partidos soberanistas.
Queda la duda de qué ocurrirá si la condición del acuerdo es que Rajoy de un paso a un lado, algo difícil de prever teniendo en cuenta el ascenso en votos de su partido con respecto a diciembre. ¿Quién le hace irse si en estas circunstancias mejora su resultado?
Los socialistas han resistido como segunda fuerza, aunque vuelvan a tener por tercera vez consecutiva su peor resultado de la historia en escaños. La noticia de la noche electoral es que la candidatura de Pedro Sánchez no se ha hundido, ha resistido el empuje de Podemos más IU y, contra todo pronóstico sigue siendo el segundo partido con cuatro escaños menos, pero con mejor porcentaje de votos que en diciembre.
Por contra, Pablo Iglesias no ha superado la línea del éxito y su suma con IU no da, ni de lejos, la adición aritmética de los votos de ambos en las elecciones de diciembre.
No puede encabezar las negociaciones para formar Gobierno y solo puede aspirar a volver a postularse como vicepresidente de un Ejecutivo de coalición con el PSOE.
Ciudadanos es el único que cae con 8 escaños menos, y queda con poder muy reducido porque sus escaños ya no sirven para determinar por sí solo el color del Gobierno.
Sus exigencias apuntadas en campaña para que Rajoy deje de ser el candidato del PP a la presidencia del Gobierno pierden toda la fuerza o, al menos, ya no es una condición insuperable para los populares. Sus esfuerzos de pactos de estos meses no solo no han sido premiados, sino que parecen haber sido castigados.





































