Así funcionan y así se comportan. Viven en lujosos barrios cerrados donde las casas que habitan valen cientos de miles de dólares. Se quejan de la cuarentena, dicen que vivimos en un comunismo y reclaman porque las medidas del gobierno afectan sus derechos y libertades individuales.

Pero cuando van a los supermercados, se sacan la careta (no el barbijo claro, porque es obligatorio) y se roban la comida escondiendola en los bolsillos de sus abultadas camperas.

Pasó en el supermercado que está dentro del lujoso country Abril de Hudson, en el sur de la provincia de Buenos Aires. El documento fue viralizado por Agencia El Vigía y lo compartimos desde Portal de Noticias.

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