El debate abierto a partir de los pedidos de excarcelación de numerosos detenidos en las cárceles argentinas por temor al contagio del coronavirus, dejó al descubierto la grave situación por la que atraviesa todo el sistema carcelario argentino.
Portal de Noticias habló con el doctor Carlos Rozanski, ex titular del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata y que fuera obligado bajo presiones aberrantes a jubilarse por el ex ministro de justicia del macrismo Germán Garavano.
En la charla con PdN, Rozanski consideró que la situación de las cárceles y comisarías en el país es de un verdadero colapso «que ningún gobierno se animó a enfrentar para comenzar a solucionar este grave problema».
«Cuando vaya declinando la gravedad de la pandemia se abrirá un momento excepcional para abordar esa temática entre otras cosas porque el país tiene un gobierno nacional (y muchos provinciales) permeable a ese tema.
«El presidente es un hombre de derecho y todo su equipo tiene la experiencia y sobre todo la sensiblidad como para avanzar en una solución definitiva a este problema que quedó expuesto con la crisis generada por la pandemia» afirmó Rozanski.
El ex juez federal sentó postura frente al reclamo de excarcelaciones de presos pero señaló que «todos estamos de acuerdo en que no puede ni debe aplicarse ese beneficio a presos que hayan cometido delitos violentos, sin distinciones».
«También hay que observar que las decisiones de los jueces están atravesadas por la ideología de manera inevitable y eso también influye en la conducta del magistrado» firmó Rozanski.
Pero también destacó que en las cárceles hay muchos presos que no han cometido ese tipo de delitos, que no son violentos y por lo tanto tampoco son un peligro para la comundiad si se les concede ese beneficio.
Rozanski fue además cítico con la estructura histórica del Poder Judicial a la que definió de machista, masculina, misógina cuyo comportamiento en numerosos casos dista mucho de aplicar justicia al criminal y proteger a la víctima femenina al mismo tiempo.
Finalmente también habló decómo muhas veces el periodismo le da un claro sesgo ideológico proveniente de lossectores de derecha «que históricamente y por definición tienen una mirada represiva respecto de cómo debe funcionar la justicia».
«Si opina un jurista como Zaffaroni sobre la excarcelación de presos, el problema deja de ser ese y pasa atomáticamente a ser Zaffaroni por lo que haya opinado» indicó.
«Y hay periodistas como Luis Majul que claramente asumen esas posturas ideológicas que son pagadas por sus mandantes para decir y opinar como lo hace en un tema tan grave como este» concluyó

































