Los trolls del macrismo son muchas cosas pero no tontos. Desde las redes sociales lanzaron una convocatoria para salir a golpear las cacerolas -ícono de las señoras paquetas de Recoleta- casi en simultáneo con una campaña contra la violencia de género y los femicidios. Cómo era de esperar, los medios hegemónicos salieron rápidamente a mostrar el «descontento popular», aunque no era tal.
Lo cierto es que este lunes se había llamado a un ruidazo nacional contra los femicidios y la violencia de género y que se realizó desde balcones, terrazas y ventanas a raíz de que en los últimos días de aislamiento social y obligatorio para combatir el coronavirus, al menos seis hombres mataron a siete mujeres, entre ellas, a dos bebas y a una niña.
Sin embargo, las señales de TV y los diarios sólo hablan del cacerolazo por la baja de sueldos en la política ante la emergencia sanitaria por el coronavirus. Curiosamente, los buenos muchachos de Juntos por el Cambio elevaron una carta al presidente Alberto Fernández para solicitar que se invite a la clase política a realizar esta «acción solidaria».
En la nota, los parlamentarios expresaron que «las circunstancias excepcionales por las que atraviesa el país y el mundo requieren de las instituciones y actores políticos una mayor disposición a explorar alternativas, frente a un escenario indeseado que debe ser abordado con determinación, seriedad, responsabilidad y sensibilidad».
Sin dudas, todo parece una acción coordinada entre el macrismo y los medios y podría constituirse en la primera avanzada de cara a las elecciones del año próximo. Con maniobras de estas características lograron llegar al poder en 2015 y en más de una oportunidad de utilizó el mismo mecanismo para perseguir al actual oficialismo.
































