Pese a que las amenazas virtuales a Jefes de Estado y sus familiares, rara vez tienen un correlato en la realidad, la ministra encargada de buscar a Santiago Maldonado, y rendir cuentas sobre la suerte que corrió el joven, dedica su tiempo a vitorearse en redes sociales por haber detenido a una mujer que amenazó por Facebook a la familia presidencial.
“La Policía Federal detuvo a quien amenazó a la hija del presidente”, señaló Bullrich a través de mensajes publicado en su cuenta oficial de la red social Twitter.
.@PFAOficial detuvo a quien amenazo a la hija del presidente.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) 2 de septiembre de 2017
Si bien la detención e investigación de la ofensora en cuestión es más que correcta, la ministra se esconde de la prensa y evita a como dé lugar referirse a Santiago Maldonado, aún cuando cientos de miles de personas pidieron que de un paso al costado y deje que otra persona más capacitada se ocupe de investigar qué pasó con el joven. Es decir, bien podría llamarse a silencio y no hacer gala de la detención de una paciente psiquiátrica que posiblemente no supiera lo que hacía y dedicar más tiempo a dar respuesta a todo un país que pide Aparición con vida Ya de Santiago.
En otro posteo, la titular de la cartera de Seguridad consignó que la detenida se llama “María Carolina Pavlovsky, imputada por una terrible amenaza a la hija presidencial, ya está detenida y a disposición del Juez (Ariel) Lijo”.
La mujer, de 57 años, fue detenida en la clínica psiquiátrica “Solar Colonial” de la localidad bonaerense de Castelar, agregó la información oficial.
Hace dos días, apareció en Facebook un intimidatorio mensaje contra la hija del presidente Mauricio Macri, Antonia, junto a una imagen de un fusil.
“Macri estás avisado!! Tu hija no va a ‘desaparecer’, no la saques de tu casa hijo de remil putas!! No me importa que sea una nena! Sé que es tu hija y a qué colegio va #DONDEESTASANTIAGOCARAJO!”, fue el mensaje que se publicó el jueves por la noche en una cuenta a nombre de un usuario identificado como Caro Krúpskaya.





































