Las derivaciones del acuerdo de la constructora brasileña Odebrecht con la justicia de Estados Unidos, que permitió conocer los sobornos que la empresa pagó en varios países de América Latina para quedarse con obras, generó hoy nuevos rebotes en Perú, Ecuador y Colombia.
Mientras tanto en México, el ministerio de la Función Pública anunció una “investigación a fondo” por sobornos a funcionarios de la petrolera estatal Pemex por 10,5 millones de dólares, según lo indica el expediente de la Justicia de Estados Unidos.
En Perú, el fiscal Hamilton Castro pidió a la Fiscalía de Brasil que los acuerdos de delación premiada con Marcelo Odebrecht, dueño de la compañía, incluyan información sobre actos de corrupción en el país.
La Fiscalía peruana ha tomado varias declaraciones de ex ministros integrantes de la oficina estatal de Proinversión, a cargo de las licitaciones con inversionistas extranjeros.
En Perú, Odebrecht pagó 29 millones de dólares en sobornos a funcionarios entre el 2005 y 2014, años que comprenden los Gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016), según se desprende del acuerdo firmado por la compañía con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En Colombia, en tanto, el ex presidente Álvaro Uribe pidió una “severa sanción” para el funcionario de su Gobierno que, según las primeras indagaciones, está relacionado con el escándalo de sobornos.
En el caso colombiano, el ilícito alcanzó la suma de 11 millones de dólares y se dio entre 2009 y 2014, periodo que abarca parte del Gobierno de Uribe (2002-2010) y del de su sucesor, el actual presidente Juan Manuel Santos.
Y en México el tema confirmó la rampante corrupción que azota a Petróleos Mexicanos (Pemex) desde hace mucho tiempo, y que ha sido ampliamente documentada por la oposición, comentó la agencia ANSA.
Aparentemente, Odebrecht se convirtió en una de las empresas más favorecidas por las licitaciones de Pemex pues participó, entre otras cosas, en la construcción del gasoducto Los Ramones II, que recorre los estados norteños de Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas, un contrato por 935 millones de dólares.
Odebrecht obtuvo entre 2010 y 2014 un contrato por adjudicación directa con la filial PEMEX Refinación, para acondicionar un predio donde se levantaría una refinería en la ciudad de Tula, estado de Hidalgo, a unos 150 kilómetros al norte de la capital.
Un alto funcionario no identificado de la petrolera estatal está en la mira, pues habría recibido unos 6 millones de dólares entre diciembre de 2013 y finales de 2014, según el prontuario.




































