El FMI investigará el millonario préstamo que tomó Macri en 2018

La Oficina de Evaluación Independiente propuso indagar por qué se le otorgó una suma “excepcional” al país. ¿Podría el organismo condonar la deuda de Argentina?

La Oficina de Evaluación Independiente (IEO, por sus siglas en inglés) del Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó un informe con fecha elaboración el 19 de enero pasado, en el que identifica una serie de posibles temas para evaluar durante el periodo 2021-2022. Entre ellas, se encuentra la propuesta de investigar la “política de acceso excepcional” a préstamos en donde sobresale el caso “particularmente difícil” de la Argentina.

El gobierno de Mauricio Macri pactó en 2018 con el FMI un préstamo por 53 millones de dólares, de los que solamente se desembolsaron 45 millones, cuya reestructuración está siendo negociada por el ministro de Economía, Martín Guzmán. El Fondo ha intervenido en la economía de numerosos países desde su fundación en 1945. Las naciones acuden al organismo para pedir prestamos que, de no ser pagados en tiempo y forma, permiten que la organización emita “recomendaciones” que se basan, casi siempre, en la típica formula de ajuste. Argentina recibió prestamos del Fondo en dos ocasiones, durante la terrible crisis del 2001 (por 21.6 millones de dólares) y durante el mandato del líder de Juntos por el Cambio, que se convirtió en el tercer préstamo más grande que dio el organismo (los dos primeros fueron a Grecia, por 139.730 millones de dólares, y a Portugal por 99.080 millones de dólares).

Ahora, la IEO, que tiene como objetivo “realizar sistemáticamente evaluaciones objetivas e independientes sobre cuestiones, y sobre la base de criterios, pertinentes para el mandato del Fondo”, propondrá indagar el caso argentino en tanto este tuvo un “acceso excepcional” a los créditos que da el organismo financiero, que deben estar guiados por los cuatro criterios establecidos en 2002para “proveer un marco que guie las decisiones de otorgar préstamos a países miembros por montos que exceden a los límites normales, para cubrir desajustes particularmente grandes en la balanza de pagos». Es decir, se evaluará que los cuatro puntos se hayan cumplido correctamente. El que más está en juego en el caso argentino es el que establece que el país que toma deuda debe tener una alta probabilidad de ser sustentable.

Pero esta no es la primera vez que el FMI hace una autocrítica. El año pasado, en un informe anual sobre flujos de capital, la IEO señaló que el staff técnico del Fondo no había advertido “lo suficiente” a los funcionarios del Gobierno de Macri sobre “los riesgos” de eliminar de forma rápida los controles de capitales como el cepo cambiario, ni sobre “la necesidad de fortalecer el marco macroeconómico para que sea coherente con una cuenta de capital abierta”. (MinutoNQN)

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