Por Gabriel Eiriz
La salida de Vanoli, a quien hoy el presidente Alberto Fernández eyectó de ANSES tras una serie de traspiés que molestaron al mandatario, abrió una caja de Pandora por la sucesión en la Seguridad Social. Varios sectores quieren quedarse con la caja más a mano que tiene el Gobierno, y la agrupación kirchnerista quiere la silla.
Santiago Fraschina, el economista de La Cámpora, nunca tuvo buena relación con el ex titular del Central. Es sabido que tuvieron más de un cruce en estos meses en la gestión. Todos por espacios de poder dentro de Anses. Ahora, la salida de Vanoli es la oportunidad de Fraschina para quedarse con el manejo del organismo y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema Previsional.
Los desaciertos de Vanoli, desde que estalló la pandemia, no pasaron inadvertidos para Fraschina, y se ocupó de marcarlos. El fatídico 3 de abril cuando un millón de jubilados inundo las sucursales bancarias de todo el país poniendo en riesgo la estrategia del aislamiento social molestaron al presidente y la herida quedó abierta. Luego, las demoras en el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que golpearon también al Ejecutivo por las quejas que hubo de parte de los beneficiarios y los 4 millones que quedaron afuera terminaron de sellar la suerte de Vanoli.
El ahora extitular de ANSES había señalado al Registro Nacional de las Personas (RENAPER) por los inconvenientes con el IFE y es también cayó mal en el ministerio del Interior que comanda Wado De Pedro. Pero la gota que precipitó la decisión de Alberto sucedió hoy cuándo Vanoli perdió la representación en los directorios en Telecom y Techint, por no presentarse a las asambleas. Luego que Santiago Cafiero informó al presidente sobre esta situación, Fernández dio la orden de renunciarlo.
Ahora, La Cámpora quiere ocupar el lugar que quedó vacante y hay dos nombre en danza: Luana Volnovich, actual titular de PAMI e íntima de Máximo Kirchner y Sergio Chouza, un viejo aliado de Fraschina y ex director del Banco Central.
Sin embargo, los intendentes del conturbado pusieron el grito en el cielo. Creen que hace falta un hombre con capacidad de gestión para ocuparse del importante rol que ocupa la Anses en el marco de la cuarentena obligatoria. La asistencia del organismo a los sectores más postergados requiere un funcionamiento aceitado y los jefes municipales quieren un hombre del riñón como Juanchi Zabaleta, intendente de Hurlingham, que tiene mucho conocimiento en el funcionamiento de ANSES, fue funcionario del organismo durante la gestión Boudou.
Finalmente, y como era previsible, se impuso la experiencia. María Fernanda Raverta, cercana a Cristina Kirchner fue designada este jueves al frente de ANSES. Alberto atendió la sugerencia de la vicepresidenta y hoy formalizó la designación en Olivos.






























