Macri y Gabinete
Mauricio Macri y su Gabinete de ministros.

Por Gabriel Eiriz – @gabrieleiriz

El diario La Nación ofrece favores al gobierno pero luego los cobra con editoriales donde indica al Ejecutivo cómo posicionarse en la tan reclamada “reconciliación”. Lo hace desde marcando el sendero que pretende se siga en materia de políticas de Derechos Humanos, beneficios como el 2×1 y demás reclamos que sistemáticamente chocan de frente con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.

Las concesiones que ofrece a cambio de ser escuchado en materia de ‘negacionismo’ suelen vincularse con mentiras disfrazadas de información que benefician al poder de turno en sus aviesas intenciones. En este caso, el diario ayuda a disfrazarlas para morigerar el impacto en medio de la campaña electoral por las elecciones legislativas que Cambiemos necesita ganar a como dé lugar.

Un buen ejemplo en su edición de hoy, tiene que ver con el artículo titulado Para reducir gastos, evalúan bajar el número de ministros.

Con detallada información, el periodista, Mariano Obarrio, -acérrimo defensor del macrismo- intenta instalar que el ajuste, que todo el mundo sabe implementará el gobierno luego de las elecciones- pasará por una reducción del gasto dentro del propio Gabinete.

Según revela el centenario diario, Mauricio Macri prepara una reducción de ministerios, secretarías de Estado, subsecretarías y otros organismos, que se produciría entre septiembre y octubre, debido a que muchos ministros y funcionarios pasarán a competir como candidatos en las elecciones del 22 de octubre.

“Los que sean candidatos dejarán sus organismos y se aprovechará para no reemplazarlos y hacer la reestructuración, que vendría aparejada de cambios”, revela LA NACION de acuerdo a supuestos datos aportados por un allegado al jefe del Gabinete, Marcos Peña.

La realidad, mi querido amigo lector, es que la mira está puesta en la parte gruesa de la torta del gasto público. Es decir, asistencia social, jubilaciones y sueldos de empleados estatales. Estos ítems representan más del 70% de los desembolsos del Estado y es allí donde Caputo y Dujovne intentarán enterrar la cuchara.

Los favores de La Nación al gobierno son parte de una maniobra coordinada. Ayer el diario Clarín intentó instalar esta misma idea, aunque la relativizó y le dio mayor entidad a la posibilidad que el ajuste se dé de manera intrínseca. Es decir, dejar que baje el déficit manteniendo el gasto (y no aumentándolo al ritmo de la inflación) mientras la economía crece. De esta manera se lograría hacer un recorte escueto, pero recorte al fin.

No obstante, los privados reclaman un fuerte ajuste en el sector público, es decir pactar sueldos a la baja y reducir la planta de empleados. Situación que ya se viene dando en varias áreas del Estado donde se dejaron -y se siguen dejando-  vencer contratos a plazo que no se renuevan, encubriendo despidos.

Esta semana, en el IAEF, Ricardo Arriazu dijo: “Este año vamos a tener más déficit en cuenta corriente que el año pasado porque no se hizo el ajuste en el sector público. Y salir a los mercados para financiar el gasto corriente no es nada bueno”. A estas afirmaciones se sumó Carlos Melconian, hasta hace poco era funcionario del Gobierno. “Se actuó rápido en la corrección cambiaria y lento en lo fiscal, lo que dificulta la meta de inflación. Hay híper gradualismo fiscal de hormiga que sube el déficit”, dijo. Y fue por más: “Alguien va a tener que poner el culo en la silla para lograr el equilibrio macroeconómico”, añadió.

Por cuanto, no hay que dejarse engañar por los espejitos de colores que veremos y leeremos en las semanas subsiguientes. Los principales medios de comunicación, aliados del macrismo, trabajarán denodadamente para correr el eje de atención y esconderán los desaguisados que tienen en agenda el gobierno de Cambiemos una vez que pasen las elecciones.

VíaPORTAL DE NOTICIAS
FuenteGabriel Eiriz
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