El presidente de Brasil, Michel Temer, anuló este jueves el decreto firmado ayer que dispuso la intervención de las Fuerzas Armadas en la seguridad pública de Brasilia, luego de la manifestación en la cual fueron destrozados ocho ministerios, dos de ellos incendiados, se informó oficialmente.
La medida, adoptada de modo intempestivo luego de las multitudinarias movilizaciones en la capital de Brasil que dejo un saldo de 8 ministerios totalmente destrozados, generó polémica y abrió un nuevo frente interno de cuestionamiento en el moribundo gobierno de Michel Temer.
El ministro de Defensa, Raúl Jungmann sostuvo que los militares fueron movilizados porque lo solicitó el titular de la cámara de Diputados y cuando la violencia de las protestas había superado la capacidad de acción de la policía de Brasilia.
Sin embargo el jefe de Diputados, Rodrigo Maia. rechazó esa versión y dijo que el ministro Jungmann “mintió” al atribuirle el pedido de las Fuerzas Armadas para custodiar el Congreso.
Por su parte el general Eduardo Villas Boas, jefe del Ejército, formuló un comentario en el que pareció cuestionar la idea de que la policía fue desbordada.
“Creo que la policía todavía tiene capacidad de preservar el orden, estamos en la expectativa de que algo se salga de control”, expresó Vilas Boas, citado por la agencia de noticias ANSA.
Las críticas salieron también de boca del senador Renán Calheiros, jefe del bloque del Partido Movimiento Democrático Brasileño, quien consideró que la medida “está al borde de la insensatez, de la irresponsabilidad”,al hablar en el recinto de la cámara alta.






































