“La prioridad número uno no debe ser el cambio de régimen, sino aplastar la amenaza terrorista. Al respecto, tenemos posturas comunes”, afirmó Lavrov, imponiendo la postura rusa sobre la de Turquía, que hasta hace pocos días afirmaba que no había posibilidad de resolución del conflicto sin la salida de Bashar Al Assad.
El primer paso de esta nueva iniciativa fue la operación de evacuación de civiles y combatientes rebeldes de Alepo acordada por Moscú y Ankara -que concluirá en “uno o dos días, como máximo”, según Lavrov- y que el ministro de Exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, calificó como “exitosa”.
Por su parte, el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, consideró que el cese del fuego en Alepo “debe extenderse a toda Siria, pero no consideramos que deba beneficiar a grupos terroristas como el EI o el Frente al Nusra” y anticipó que su país continuará con la operación Éufrates para liberar las ciudades bajo control yihadista, territorio que posteriormente se entregará el territorio a la población local.
En paralelo, se conoció que el proceso de evacuación de Alepo al que apuestan estos países continuó sin nuevos contratiempos, aunque no está clara la cantidad de personas alcanzadas por el operativo.
Ante la consulta de la agencia de noticias EFE, la portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Siria, Ingy Sedky, afirmó que unas 25.000 personas han salido de la segunda ciudad en importancia de Siria, desde el pasado día 15, proveniente principalmente de los barrios de Al Ansari, Al Mashad, Al Salahedin y Al Zabdie.
En paralelo, al menos 750 personas han sido evacuadas desde ayer de los pueblos de mayoría chiita de Fua y Kefraya, en la vecina provincia de Idleb y rodeados por el Frente de la Conquista del Levante (ex filial siria de Al Qaeda).





































