Estados Unidos suspendió este lunes todo contacto con Rusia en Siria por la negativa de Moscú a detener una ofensiva en la ciudad de Alepo, una decisión que aleja la posibilidad de pacificar el país árabe tras más de cinco años de una guerra devastadora.
Sobre el terreno, los enfrentamientos y bombardeos continuaron este martes en el sector norte de la ciudad siria, donde un ataque destruyó el mayor hospital de la zona controlada por los rebeldes y dejó al menos seis muertos, en el décimo día de una ofensiva sirio-rusa.
Damasco y Moscú retomaron su ataque el 22 de septiembre pasado, luego del colapso de una tregua mediada Estados Unidos, que apoya a varios rebeldes, y Rusia, que desde hace un año interviene militarmente en Siria en favor de su aliado, el presidente Bashar Al Assad.
Este martes, el vocero del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció la suspensión de los contactos bilaterales con Rusia en Siria y dijo que Estados Unidos también retirará de Siria a personal militar que se preparaba para coordinar con Moscú sus ataques a grupos extremistas como el Estado Islámico (EI).
“Estados Unidos ha suspendido su participación en canales bilaterales con Rusia que se establecieron para sostener el cese de hostilidades. Esta no es una decisión que se haya tomado a la ligera”, dijo el portavoz John Kirby en un comunicado.
La decisión aleja aún más la posibilidad de un alto el fuego y un reinicio de las conversaciones de paz, cuyos principales garantes han sido Estados Unidos, el país con mayor influencia directa sobre los rebeldes sirios, y Rusia, aliado de al Assad.
“Estados Unidos no escatimó esfuerzos en negociar e intentar implementar un acuerdo con Rusia destinado a reducir la violencia, proporcionar un acceso humanitario sin restricciones y degradar a las organizaciones terroristas que operan en Siria, incluidos Dáesh (EI) y Al Qaeda en Siria”, aseguró Kirby.
Como consecuencia del cese de la coordinación bilateral, se espera que Estados Unidos retire al equipo técnico que tenía hasta ahora en Ginebra para negociar con Rusia un nuevo acuerdo de cese de hostilidades similar al acordado por ambas potencias el pasado 9 de septiembre y que fracasó tras regir una semana.
El Pentágono sí mantendrá activo su “canal de comunicaciones con Rusia” para evitar encontronazos entre sus aviones que llevan a cabo “operaciones contra el terrorismo en Siria”, para “asegurar la seguridad de su personal militar y permitir la lucha contra Dáesh”, apuntó Kirby.
Queda por ver cuál será a partir de ahora la estrategia estadounidense ante el conflicto en Siria, dado que el presidente Barack Obama ya encargó hace días a su personal presentarle opciones alternativas a la cooperación con Rusia.






































