El veterano senador Bernie Sanders reconoció que votará a su rival, la candidata demócrata in péctore, Hillary Clinton, en las elecciones presidenciales de noviembre, para evitar lo que ha definido como un “desastre”: la victoria del magnate Donald Trump.
Aunque no se ha retirado formalmente de la carrera, Sanders respondió afirmativamente en una entrevista con la cadena MNSBC a la pregunta de si daría su voto a Clinton.
“No necesitamos un presidente cuyo eje central sea la intolerancia, insultar a los mexicanos, a los latinos, a los musulmanes, a las mujeres o que no cree en las evidencias del cambio climático”, dijo Sanders para justificar su futuro apoyo a Clinton, a la que ha atacado duramente durante la campaña de primarias, pero de la que espera asuma alguna de sus propuestas.
Sanders, un político de 74 años criado en el distrito de Brooklyn (Nueva York),significó para Clinton un verdadero dolor de cabeza por el entusiasmo inesperado que despertó entre los demócratas, especialmente entre los jóvenes.
Declarado socialista en un país que detesta el término, quiere construir una plataforma dentro del partido demócrata que mantenga la fuerza de sus ideas progresistas una vez que abandone la carrera electoral.





































