El erigido paladín “antiplanero” que combate el déficit fiscal y reniega de los subsidios del Estado, empresario e hijo de familia acaudalada que hizo los méritos suficientes para construirse como un empresario exitoso de la gastronomía, no predicaría necesariamente con el ejemplo.

Según consignó el portal ANRED, García Moritán cobraba como asesor del gobierno de Mariu Vidal en la Provincia de Buenos Aires, aunque nadie sabe bien en qué consistían sus funciones.

Lo que si se sabe es que prácticamente no piso la Gobernación y sus “tareas” las desarrollaba desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Haz lo que yo digo no lo que yo hago

En off, algunos funcionarios del gobierno de Vidal decían que la asesoría de Moritán se daba como contraprestación a todos los funcionarios que comían gratis en su restaurante de capital”, aseguró a ANDRED un periodista que cubre desde hace años lo que sucede en la gobernación provincial.

El restaurante en cuestión se trata de “La Mar”, una exclusiva cevichería que el empresario gastronómico tiene en el barrio de Palermo. También dispuso de otro comercio de comida peruana llamado “Tanta”, el cual fue reconvertido en una pescadería y pastelería de alto nivel, también ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Eso no es todo, las broncas de algunos sectores del PRO para con el dirigente porteño se acrecentaron luego de que esté pegara el salto al armado de Ricardo López Murphy durante las últimas elecciones legislativas. Uno de esos funcionarios de primera línea se animó a comentar el salario que se le pagaba a Moritán por un trabajo, a esta altura, desconocido.

En 2018 llegó a percibir de bolsillo casi 70 mil pesos, si se lo contabiliza al dólar más caro de ese año estamos hablando de alrededor de U$S 2000. Suma nada despreciable. Eso no es todo, este “plan social de elite” lo renovó en 2019 pero con paritaria incluida. Allí cobró alrededor de 100 mil pesos, es decir, unos U$S 2700 a enero de ese año.

El nuevo “outsider” de la derecha argentina, también puede mostrar su lado humano. Suele mostrar en su currículum político el trabajo en una ONG que el mismo armó. La forma en la que financia su asociación civil es otra de las cuestiones que habrían generado cortocircuitos con sectores vidalistas.

El día que «Pampito» estalló de ira en la Legislatura

Una nota del periodista Ernesto Ise para el diario Perfil, da cuenta de esta situación: “sus buenas intenciones con la ONG que maneja corren por otro lado. Algo –o mucho– de eso que hace en forma privada para ayudar a comedores y demás, fue parte del atractivo que tuvo para que se lo convocara (para las últimas elecciones legislativas). Quizá por la desprolijidad con la que García Moritán se fue del entonces gobierno de María Eugenia Vidal es que la comidilla y encono que provocó se resume en una frase que, con acidez, se decía en ese momento por gente que lo trató en la gestión: ‘Si pedís un millón de pesos a empresas para ayudar con tu ONG, ayudar es fácil’ ”.

Pese a la infinidad de notas sobre su persona, Moritán nunca aclaró de qué se trató su paso por la gobernación bonaerense. En su prédica moral pueden convivir planteos estigmatizantes sobre familias pobres que por salarios de indigencia trabajan en emprendimientos productivos o comedores comunitarios, y familias que viven en selectos barrios privados, financiándose de asesorías de miles de dólares que poco justificadas están ante la sociedad. Algo así como “planeros de primera clase”.

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