La vuelta de la fiebre amarilla y el desafió del Gobierno en volver a enamorar

La derrota encendió alarmas en el oficialismo. Se espera que en noviembre se sumen votantes que no necesariamente favorecerán al Gobierno. ¿Qué cambios hará el FdT?

Las PASO de este domingo dejaron un sabor amargo en el oficialismo del que deberá recuperarse para no perder el control del Senado y ni diputados en la cámara baja. Si en noviembre se vuelven a repetir los resultados de ayer, sacar leyes en favor de la sociedad será una tarea casi imposible. Se imponen posturas como la esbozada por el gran ganador de las Primarias, Horacio Rodríguez Larreta, quién en los últimos días propuso eliminar las indemnizaciones.

En retrospectiva, pensar que las macanas del oficialismo no iban a impactar en el humor social a la hora de elegir resulta casi infantil. El denominado «vacunatorio vip» y la «fiesta de Olivos» terminaron impactando en las urnas, pero más aún golpearon la fuerte erosión en el bolsillo producto de la caída del salario, la inflación y la baja en la actividad económica producto de la pandemia.

El presidente Alberto Fernández se hizo cargo ayer de la derrota. Fue el único orador en el búnker del Frente de Todos y reconoció que «algo no se hizo bien». La verdad fueron varias cosas las que no se hicieron bien y las y los argentinos se lo hicieron saber. A la luz de la elección en Provincia, donde se esperaba un resultado favorable, la imposición de la primera candidata Victoria Tolosa Paz, una completa desconocida para muchos de los bonaerenses, quizá haya sido uno de los tantos errores de los últimos tiempos. En la Ciudad, Leandro Santoro parecía una opción bastante competitiva, mas aún considerando que se trata de un territorio adverso para el peronismo (Santoro es de origen radical). No así, quizá, Gisela Marziotta, impuesta por el sindicalista Víctor Santamaría.

Importantes políticas para contener la pandemia como el ATP, los créditos blandos y el IFE evidentemente no alcanzaron para contener los efectos adversos de la pandemia y desde la oposición capitalizaron cada punto de caída en la economía y cada puesto de trabajo perdido. Eso del candidato es el proyecto no funcionó.

Juntos por el Cambio no solo arrasó en la Ciudad y se quedó con la elección en la Provincia, también se impuso en provincias que, a priori, parecían más esquivas a la alianza opositora, como Chaco, Misiones, Jujuy, Salta, Misiones, San Luis y Santa Cruz. También  triunfó en Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Chubut y Tierra del Fuego.

Además del avance a nivel nacional respecto a la elección del 2019, cuando el Frente de Todos se impuso en casi todas las provincias y en la Nación, las PASO de hoy comenzaron a definir los reposicionamientos internos en JxC, centrados en la puja por el liderazgo del espacio, entre Horacio Rodríguez Larreta y el expresidente Mauricio Macri.  

El alcalde porteño -quien no oculta sus ambiciones presidenciales- parece afianzarse como el ganador en la puja declarada que tiene con Mauricio Macri de cara a los comicios del 2023.

En los comicios de ayer, Larreta consiguió que las listas a diputados nacionales encabezadas, en CABA, por María Eugenia Vidal; y en la provincia de Buenos Aires, por Diego Santilli, se impusieran en las internas, y que un aliado como el exministro del Interior de Cambiemos, Rogelio Frigerio, pueda triunfar en las internas en Entre Ríos.

En cambio, Macri no pudo imponer a sus candidatos en Córdoba, donde respaldó como postulante a senador al radical Mario Negri, quien fue derrotado por el legislador Luis Juez; ni en Santa Fe, donde tampoco logró la victoria de su candidato a la cámara alta, Federico Angelini.

En la ciudad de Buenos Aires, Juntos consiguió el 48,21 por ciento de los votos contra el 24,50 del Frente de Todos, escrutadas más del 97% de las mesas.

La lista impulsada por Rodríguez Larreta y encabezada por Vidal se impuso por el 68 por ciento de los votos, ante el liberal Ricardo López Murphy, que logró el 23 por ciento, y el radical Adolfo Rubinstein, que quedó en tercer lugar.

Ahora, lo que nadie vio venir fue el ascenso de un modelo protonazi encarnado por un personaje que, por sus declaraciones, tiene características deleznables. Hablamos de Javier Milei, un hombre que habla de «zurdos de mierda», de «aplastar» gente como cucarachas. Su discurso del odio encarnó fuertemente en un sector joven de la Ciudad y que, por lo que se avisora, tiene importantes chances de crecer más aún.

Una vez conocida la derrota oficialista, el presidente Fernández se la atribuyó a «errores» que cometió el Gobierno y a «demandas que no ha satisfecho» en la sociedad.

«Nada es más importante que escuchar el pueblo, cuando el pueblo se expresa lo acatamos», resaltó el jefe de Estado en el búnker de Chacarita.

Junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner en el escenario, Fernández expresó: «Evidentemente, algo no habremos hecho bien para que la gente no nos acompañe».

«(El resultado) lo escuchamos con respeto y mucha atención. Hay errores que hemos cometido, y hay una demanda que no habremos satisfecho en los votantes», subrayó el mandatario nacional.

En ese marco, el Presidente consideró a las PASO como una «enorme encuesta», y agregó: «Para nosotros son un dato que vamos a considerar».

«Hemos hecho un enorme esfuerzo en este tiempo. Todos los que estamos aquí escuchamos con respeto y mucha atención», enfatizó Fernández, y agregó: «De los errores aprendemos».

En otro tramo de su discurso, el Presidente puntualizó: «Todos los que estamos aquí sólo queremos la felicidad de nuestro pueblo. Evidentemente lo hecho no ha sido suficiente. No nos han acompañado del modo en que hubiéramos querido que nos acompañen».

«A partir de mañana vamos a trabajar para que en noviembre los argentinos nos acompañen. Seguimos convencidos de que estamos frente a dos modelos de país: un modelo que a todos incluye y un modelo que a millones deja al costado», subrayó.

Además, el Presidente afirmó que van a «trabajar a partir de hoy denodadamente para escuchar las demandas y satisfacer las necesidades» de los argentinos.

Fernández también estuvo acompañado por los precandidatos bonaerenses del Frente de Todos Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollan, además de sus pares de la Ciudad Leandro Santoro y Gisela Marziotta.

En el escenario también estuvieron el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el jefe del bloque del oficialismo en la Cámara Baja, Máximo Kirchner.

La gran incógnita es ¿cuales son los cambios que debe o puede llevar adelante el Gobierno para rematar el resultado de acá a noviembre?.

¿Se buscará un camino de mayor moderación o radicalizarán posiciones?. El escenario está abierto y en las próximas semanas se verán las cartas que ponga sobre la mesa el oficialismo para tratar de revertir la piña que se comieron este domingo.

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