La idea, si así puede llamársela, comenzó a cobrar fuerza durante la marcha de despedida a Mauricio Macri en Plaza de Mayo que terminó siendo una manifestación del odio recalcitrante hacia el peronismo, que incluyó violencia verbal y hasta física contra algunos periodistas no oficialistas.
De mano en mano, los asistentes a la marcha comenzaron a hacer circular un papelito en el que convocan a un apagón de medios de comunicación y redes sociales el 10 de diciembre para no mirar las ceremonias de asunción y traspaso de mando de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
Los adherentes a la iniciativa no quieren saber nada ni con la radio, ni con la televisión, ni con las transmisiones de empresas multimedia a través de redes sociales.
Muchas de las personas que estuvieron en la plaza este sábado no quieren ni oír acerca de la llegada del Frente de Todos a Balcarce 50 y eso le dio cuerpo a la iniciativa anónima que se se viralizó rápidamente.
Tanto que el boicot se extendio hasta las redes sociales, particularmente en Twitter y propusieron los hashtags #ApagonDeMedios24Horas y #ApagónDeMedios a secas.
Una movida difícil de explicar desde la racionalidad e incluso desde el humor. La única que puede darle un sentido es el rechazo hacia todo lo que sea peronismo y/o kirchnerismo y la rabia que les genera el regreso al poder de ese sector político, hoy nuevamente mayoritario, luego de haber gritado hasta el cansancio que no volvían nunca más.


































Muy desagradable, hasta cuando esta antinomia, el futuro de nuestro pueblo está en los acuerdos y respeto de los pensamientos heterogéneos. Vote a Lavagna pero usted me merece respeto. Sé que va hacer lo mejor de ud. Para sacar adelante este bendito país.
¿Van a cerrar los centros de trolls de Marquitos Peña ese día?. En caso afirmativo, el impacto en redes puede ser importante
Es la resaca de más de 200 años